Salir con un sociópata

Embistiendo, que no invistiendo

2020.01.06 10:32 alforo_ Embistiendo, que no invistiendo

"En España, de cada diez cabezas, nueve embisten y una piensa" (Antonio Machado). Así ha ocurrido en el debate de investidura estos días en el Congreso de los Diputados. Los representantes de la derecha, la ultraderecha y la ultra-ultraderecha reaccionaria no han hecho otra cosa que embestir; no investir que es lo que tocaba. Se han lanzado contra el candidato a Presidente y todo lo que se movía a su izquierda de forma violenta, con insultos y descalificaciones, aportando pocas ideas salvo la palabra que tanto les gusta repetir, cuadrándose y con voz engolada: ¡España, todo por España!
Pedro Sánchez no ha logrado la mayoría absoluta en la primera votación y confía en desbloquear el Gobierno en la del martes. Obtiene 166 'síes', 165 'noes' y 18 abstenciones. La votación se repetirá el próximo día 7 y todo parece que Sánchez saldrá investido por mayoría simple, más votos favorables que en contra. El candidato cerró el debate pidiendo moderación, afirmando que "Esta coalición progresista es el mejor antídoto contra esta coalición del apocalipsis"
España está a punto de marcar un nuevo hito en su historia si el pacto entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias obtiene el respaldo necesario en el Congreso, con la sombra del tamayazo planeando sobre el Congreso. De salir adelante, habrá por primera vez un gobierno de coalición en el país y España se sumaría al listado de otros países en Europa con tradición de gobiernos conjuntos entre dos o más partidos, algo que se ha ido implantando en los últimos años en las comunidades autónomas españolas pero que se resistía en el ámbito nacional.
La sesión de investidura del sábado ha sido muy literaria y poética, que ha chocado con los insultos e improperios lanzados. De Bertolt Brecht, Benito Pérez Galdós, Mario Vargas Llosa, Antonio Machado o Albert Camus. Citas literarias, textuales o retocadas, se han intercalado entre la artillería dialéctica. Comenzó el candidato a la Presidencia del Gobierno, con Bertolt Brecht: "¿Qué tiempos son estos en los que tenemos que defender lo obvio?". "Su moral política es como una capa con tantos remiendos que no se sabe ya cuál es el paño primitivo", le ha replicado, Pablo Casado, parafraseando a Benito Pérez Galdós, el día en que se cumple el centenario de su muerte. Más libertades se ha tomado el popular con Mario Vargas Llosa al preguntar a Sánchez: "¿Cuándo se jodió, no el Perú, sino el socialismo constitucional?"
Desde la Transición, ningún ganador de unas elecciones había necesitado tanto el apoyo de otras formaciones políticas como ahora. Sánchez ya lo necesitaba después del 28 de abril, cuando PSOE y Podemos sumaban diez escaños más, pero el socialista se negó a negociar desde un principio un gobierno de coalición y, cuando accedió, a Iglesias no le pareció suficiente. "No hay tradición" de un Gobierno de coalición, se justificaba, abogando por un gobierno "a la portuguesa" de apoyo parlamentario.
Pero tras las elecciones del 10 de Noviembre ambas fuerzas progresistas perdieron fuerza y el multipartidismo terminó por explotar con más partidos que nunca y el escenario se tornaba más complicado para formar un Gobierno estable. El fracaso de tres meses de negociaciones tras el 28A se consolido en menos de 48 horas tras el 10N; "Lo que en abril se había convertido en una oportunidad histórica, hoy es una necesidad histórica", dijo Pablo Iglesias desde la Moncloa durante una comparecencia conjunta con Sánchez y en esas estamos.
Según el #NuevoAcuerdoParaEspaña de la #CoaliciónProgresista, estas son algunas de las medidas que el PSOE y UP se comprometen: subida del salario mínimo a 1.200 euros y subida de pensiones con arreglo al IPC para los jubilados; subida del IRPF a las rentas altas a partir de 130.000 euros; bajada de impuestos a Pymes y autónomos que facturen menos de 1 millón de euros; derogar la ley; subir los impuestos a las rentas altas y derogar la reforma laboral; impulsar la vía política para abordar el conflicto político catalán; la asignatura de Religión dejará de contar para la nota media y no tendrá alternativa; compromiso para limitar el precio de los alquileres; una ley que blinde el solo sí es sí y más planes para la violencia machista; aprobar la ley de cambio climático; revertir los límites a las investigaciones judiciales aprobados por Rajoy; aprobar una de las grandes reivindicaciones de la actual fiscal general del Estado; asistencia sanitaria en casa y banda ancha para repoblar la España vacía; acuerdo por la eutanasia y para eliminar los copagos introducidos por el PP; aumentar el presupuesto para Cultura; homenaje a las víctimas del franquismo el 31 de octubre y a los exiliados el 8 de mayo, las casas de apuestas solo podrán abrir a partir de las diez de la noche.
La investidura de Sánchez resucita al PP de las trincheras y la radicalidad. Casado y Abascal compiten en insultos a Sánchez, por liderar una oposición que anticipa una legislatura bronca y de judicialización política. Abascal denunciará a los que quieren "trocear" España. El ambiente destila ya más crispación y más trazo grueso que el que se vivió entre 2004-2008 con la virulenta y vehemente estrategia que desplegó Rajoy contra el entonces presidente Zapatero. El PP, Vox y Cs, más que investir, embisten, pese a que el PP afirma que "Sánchez se ha sumado a la embestidura contra el Estado de derecho". En el Parlamento del XIX, los diputados se referían a quienes les precedían en el uso de la palabra como "mi ilustre opinante". En el del XXI, lo que se estila es llamarle "sociópata, mentiroso, fatuo, arrogante y patético", que es como el líder del PP, Pablo Casado, llamó a Pedro Sánchez nada más subirse a la tribuna de oradores. El "cayetanismo" se ha impuesto en la calle Génova. En su desvarío, Arrimadas pide un 'tamayazo' a la bancada socialista: Solo hace falta un valiente.
Santiago Abascal, que pidió la detención inmediata de Torra, por estar en "absoluta rebeldía", embistió contra Sánchez anunciando una triple ofensiva en el Congreso, en los tribunales y en las calles para "frenar" los planes de un Gobierno que calificó de traidor, fraudulento e ilegítimo. "Es un fraude, un mentiroso, un estafador, un político indigno y un personaje sin escrúpulos, que a caballo del apoyo mediático y sometiendo a las instituciones, es capaz de cualquier cosa por seguir viviendo en La Moncloa". Es un villano de cómic, llegó a decir "es un Tirano Banderas, que lo mismo se envuelve en la bandera nacional que en la estelada, en la europea o en la cubana". Impresentable.
El PSOE ha logrado la ruptura del bloque independentista; ERC mantiene la abstención pese a que ve un "golpe de Estado" tras la decisión de la JEC y JxCAT votará "no" porque duda de un candidato con "mil rostros". La sorpresa de la jornada la dio la diputada Ana Oramas, de Coalición Canaria, que decidió desobedecer la abstención aprobada por la dirección de su partido y anunciar que votará "no" por coherencia y sus principios. Hizo una introducción en forma de poema, "puedo escribir los versos más tristes esta noche", para después arremeter con dureza contra el candidato a la investidura. "Usted quería un gobierno gratis total y ahora esta dispuesto a pagar el mayor precio que se podría pagar".
Algunos discursos en titulares: Pedro Sánchez advierte de que "España no se va a romper ni la Constitucón" y enarbola el patriotismo social frente al discurso apocalíptico de la derecha. Sánchez defiende el diálogo en Cataluña porque la solución al conflicto no llegará sólo de la aplicación de la ley (Ver intervención completa de Pedro Sánchez). El candidato socialista propone "retomar el diálogo en el punto en que los agravios comenzaron a acumularse". Emplaza a todos los partidos a acordar "una propuesta de España diversa que se enriquece en la pluralidad de sus identidades, lenguas, culturas y personas".
Iglesias sale en tromba contra la derecha de la anti España. "Sólo aceptan la democracia y las instituciones cuando mandan ustedes", dice el líder de Podemos. Iglesias advierte a la derecha: "Los avances sociales se seguirán produciendo en este país a pesar de ustedes". Iglesias afirma que la tarea del próximo Gobierno será "reparar las traiciones a España" del Partido Popular. Otra frase: "Ustedes no entienden la diversidad de nuestra patria. No aceptan que una mayoría parlamentaria que representa a los ciudadanos construya un nuevo Gobierno. Desprecian a esta mayoría y, al despreciar al Parlamento, desprecian a España". Por su parte Alberto Garzón (futuro nuevo ministro de Consumo): "La radicalización de las derechas es para ver quién rentabiliza el conflicto".
Gabriel Rufián advierte a Sánchez de que si "no hay mesa de diálogo no hay legislatura": somos catalanes, republicanos y somos independentistas y ante todo somos demócratas. Jamás ni por activa ni por pasiva favoreceremos un gobierno de extrema derecha. Aitor Esteban del PNV defiende la investidura como "una gran oportunidad" pero pide a Sánchez "liderazgo" para enfrentar los riesgos .El diputado de Teruel Existe ha denunciado que es víctima de "una presión tremenda en los medios y las redes".
Decíamos que el debate ha sido muy literario y poético. Marcando distancias con el candidato, la portavoz de JxCAT, Laura Borràs, ha recordado un célebre texto de Martin Niemöller: Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas, guardé silencio, ya que no era comunista..., aunque ha preferido explicarlo a leerlo. "En España lo mejor es el pueblo. Siempre ha sido lo mismo. En los trances duros, los señoritos invocan la patria y la venden; el pueblo no la nombra siquiera, pero la compra con su sangre y la salva", recordaba Pablo Iglesias a Antonio Machado. "La democracia si es consecuente no puede beneficiarse de las ventajas de la venganza", citaba Jaume Asens, a Albert Camus, en los sesenta años de su muerte.
Frente a lo cultural y literario, la bronca sin medida, bajo el control de "la derecha, la ultraderecha y la ultra-ultraderecha". La portavoz de EH Bildu, Mertxe Aizpurua, ha tenido que soportar a las tres derechas gritando "asesinos", "viva el rey" y "fuera, fuera" y con el secretario de la Mesa, Adolfo Suárez, dándole la espalda durante toda su intervención. La tensión ha llegado a tal punto que la presidenta del Congreso ha tenido que intervenir: "En el Parlamento se defienden las posiciones políticas mediante la palabra, no mediante el grito o el insulto. ¿Pueden dejar de gritar por favor?". La primera chispa saltó cuando Aizpurua aludió al rey para calificar su intervención televisada el tres de octubre de 2017 como un gesto de autoritario. En medio de toda esa tensión, Pedro Sánchez ha conseguido salvar el debate con Bildu sin tomar partido en la bronca ni responder a las alusiones.
Adriana Lastra, portavoz del grupo socialista en el Congreso, cerró el debate, con una excelente intervención y de manera contundente: "Hemos escuchado a las derechas llamar traidor a quien ha ganado las elecciones y han llamado a frenarlo", amenazando con un golpe de Estado por todos los medios. Una mención especial le ha dedicado a Inés Arrimadas, a quien ha acusado de hacer el ridículo "alentando tamayazos" por pedir a los diputados socialistas que sean valientes y no secunden la investidura. "Los diputados de esta Cámara no son arribistas ni son tránsfugas", le ha espetado.
En su turno de respuesta a Lastra, Sánchez ha aprovechado para cargar contra la portavoz de Ciudadanos por llamar "al transfuguismo de diputados y diputadas". Ha clamado que "Frente a la coalición del apocalipsis, la coalición progresista que va a gobernar España", terminando su intervención con un menaje de esperanza: "dejemos a la coalición del apocalipsis con su rencor y su vuelta al blanco y negro".
Catalunya y ETA han sido protagonistas en el debate, junto con gritos, insultos, improperios y descalificaciones. Hay que destacar como positivo, que la izquierda ha escenificado su unidad, por primera vez desde la moción de censura, y se prepara para una oposición sin tregua.
El día 7 se votará definitivamente la investidura y sabremos si tenemos un gobierno progresista o vamos a unas nuevas elecciones, que todos dicen no querer. Veremos.
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2018.06.22 00:47 master_x_2k Colmena X

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Colmena X

“911 de Brockton Bay, ¿cuál es su emergencia?”
“Múltiples heridos”, le dije, mirando hacia la señal de la calle más cercana, “Almacén en Whitemore y Sunset. Envíen policías y capas también. Estos tipos son miembros del ABB.”
Hubo una breve pausa: “¿Eso es Whitemore y Sunset?”
“Whitemore y Sunset, sí. Escucha, el líder del ABB, un parahumano llamado Lung, está incapacitado en la escena, pero eso no será así por mucho tiempo. Está drogado y cegado, pero las drogas estarán fuera de su sistema antes de que pase demasiado tiempo.”
“¿Eres una capa?”, Preguntó, “¿Puedo obtener tu identificación?”
“Repito”, la ignoré, “Está drogado y cegado, pero solo la ceguera será un factor cuando los primeros en responder lleguen a la escena. Adviértales que tengan cuidado. También puedes decirles que un segundo parahumano que se hacía llamar Oni Lee estaba presente pero huyó después de resultar herido. Él todavía puede estar en el área.”
“Entiendo. El Protectorado será informado antes de que lleguen a la escena. Tengo ambulancias, policías y equipos de ERP en camino. ¿Puedo obtener su identificación?”
Colgué.
“No puedo creer que le hayas arrancado sus ojos”, dijo Sundancer. Estábamos caminando rápidamente hacia donde habíamos dejado Labyrinth.
“Él sanará”, le señalé, “eventualmente.”
“Cegaste a alguien que estaba incapaz de defenderse. Eso está un poco jodido.”
No podía decir mucho sobre eso. Jodido o no, había sido necesario. No podría haber lidiado con ello si hubiera sabido que lo habíamos dejado allí y él hubiera vuelto al ruedo como de costumbre para el final del día. Lo había detenido, lo mejor que pude.
Está bien, está bien, estaba dispuesta a admitir que tal vez los medios eran un poco turbios. Había peleado junto a algunas personas de mierda, lo había mutilado. Al dejar ir a Fenja, Menja y Kaiser, de cierta forma había aprobado lo que le habían hecho a los hombres de Lung. Pero al final, era lo que quería hacer cuando quería ser un superhéroe. Había derrotado a una persona horrible.
Solo esperaba que los héroes pudieran limpiar el desorden y poner a Lung tras las rejas para siempre esta vez.
“Oye Perra”, le dije, “¿por qué regresaste?” No podía expresarlo mejor sin ofenderla, pero quería saber por qué volvería cuando se suponía que iba a tomar Newter y al soldado de Coil a un doctor.
Perra estaba sentada con una pierna a cada lado sobre Brutus. Ella pareció entender lo que quise decir, “El otro soldado dijo que era un médico entrenado. Me dijo que podía manejarlo, así que volví para luchar.”
“Ah”, dije. “Lo entiendo.”
Al ver que nos acercamos al resto de nuestro grupo, vi que Perra no había mentido. Newter estaba vendado y despierto, mientras que el otro soldado estaba acostado, inconsciente. Tal vez noqueado por el dolor.
“Lo lograste”, sonrió Newter.
“Apenas”, admití, “¿Estás bien?”
“Soy más duro de lo que parezco”, respondió, “Beneficio de mi, um, biología única.”
“Genial”, le respondí, sintiéndome tonta por no tener una mejor respuesta, pero no se me ocurrió nada que decir que no sonara como si lo estuviera intentando demasiado o, peor, sonara sarcástica.
“Este tipo dice que ustedes probablemente salvaron mi vida”, Newter señaló con el pulgar hacia el hombre de Coil que estaba despierto.
“Honestamente, me cuesta para creer que estás despierto y hablando en este momento”, respondió el médico.
“De todos modos, gracias”, dijo Newter, moviendo los ojos de mí a Sundancer a Perra y viceversa.
“No hay problema”, le respondí, sintiéndome tonta por no tener una respuesta mejor o más adecuada. Avergonzada, busqué una razón para cambiar el tema. “Mira, deberíamos salir de aquí en los próximos minutos. Capas, policías y ambulancias están en camino de lidiar con las repercusiones.”
“Está bien”, dijo Newter, “pero tengo que preguntar... ¿un pequeño ejército de cucarachas los trajo esos?”
Estaba sonriendo mientras señalaba un lugar cerca de donde estaba echado. Una pila de bolsas de papel estaba organizada en una pila.
“Me olvidé de que hice eso”, admití, “no se sentía bien dejar el dinero del ABB si terminábamos retirándonos, así que hice que mis bichos lo sacaran de ahí. Todos podrían tomar una bolsa.”
“¿Podemos tomarlo?” Newter preguntó, “¿Segura?”
Me encogí de hombros en respuesta. El dinero no me importaba mucho. “Considéralo un bonus, un agradecimiento por ayudar. Esta, em, no exactamente dividido en partes iguales, así que no lo tomen como un insulto si alguno de ellos termina siendo una bolsa llena de billetes de un dólar.”
“No tengo quejas”, dijo Newter. Extendió la mano y la usó para rodear y recoger una bolsa. El tipo de Coil lo ayudó a ponerse de pie, y uno podía verlo estremecerse y jadear por el esfuerzo. Se tambaleó un poco, luego puso una mano sobre el hombro de Labyrinth para estabilizarse. Sundancer agarró una bolsa, y el médico / observador de Coil agarró dos.
Labyrinth no se estiro a por una, así que me acerqué, agarré una y se la tendí. Ella no respondió.
“Lo cuidare por ella”, ofreció Newter.
“¿Ella se encuentra bien?”
“Ella esta... bastante normal. Para ella, en todo caso.”
Reclamó la bolsa, dejando tres para Perra y para mí, pero nadie se quejaba ni señalaba eso.
“¿Ustedes necesitan un aventón?”, Pregunté.
Newter negó con la cabeza, luego señaló a una boca de alcantarilla en el camino, “Volveremos a uno de nuestros escondites por allí. Territorio familiar para mí.”
“¿Es esa una buena idea, con tu lesión? Quiero decir, declarando lo obvio, pero va a ser bastante asqueroso allí abajo.”
Él sonrió, “No se puede infectar. Mi biología es tóxica para las bacterias y los parásitos, creo. Nunca he estado enfermo, que pueda recordar.”
Por supuesto. Ahora me sentía tonta por hacer que Sundancer usara el alcohol para esterilizarlo, y por hacer un esfuerzo adicional con las toallas sanitarias, para asegurarme que lo que estaba usando estuviera limpio.
“¿Y ustedes chicos?” Le pregunté al tipo de Coil, “¿Aventón?”
“Tenemos uno, pero gracias.” El médico se agachó, ató las muñecas de su compañero, y luego se colocó el lazo de brazos sobre su cabeza, por lo que efectivamente estaba llevando a su amigo a cuestas. Tomó otro segundo para acomodar sus armas, luego se dirigió a través del mismo callejón que Kaiser, Fenja y Menja habían atravesado antes de que comenzara la pelea.
Sundancer iba por el camino opuesto, entonces ella dijo un breve adiós y se fue. Newter y Labyrinth estaban caminando en la misma dirección que Perra y yo, así que caminamos juntos.Labyrinth caminaba como si estuviera aturdida, con Newter llevándola de la mano como si fuera una niña. Era interesante, no solo por ver ese tipo de interacción entre ellos, sino también que sus guantes parecían de tela, y que probablemente estaba arriesgándose a drogarla... a menos que fuera inmune. ¿Una consecuencia de su habilidad? Me sorprendió mirando, sonrió y se encogió de hombros.
“¿Autista?” Supuse.
Él negó con la cabeza, “No, aunque pensamos eso, al principio. Parece que era una niña normal hasta que aparecieron sus poderes. Desde entonces, ha estado en su pequeño mundo, más o menos. Un poco peor en este momento, creo, después de verme herido.”
“¿Eso sucede?”, Le pregunté, haciendo un gesto hacia mi cabeza, incapaz de encontrar una forma inofensiva y simple de expresarlo.
Se encogió de hombros, “A veces conseguir poderes te jode el cuerpo”, hizo un gesto para sí mismo usando su cola, que todavía sostenía las bolsas de papel, “A veces te jode la cabeza. Mala suerte, pero lidias con las cartas que te reparten.”
“Oh”, respondí. No estaba segura de cómo responder. Un horror frío y silencioso se apoderó de mí. Mis poderes tenían algo que ver con mi cerebro. Podía recordar lo loca que me había sentido justo después de que aparecieran mis poderes, ese torrente de imágenes de pesadilla, señales y detalles de mis bichos. Todavía tengo malos sueños al respecto. ¿Qué tan cerca había estado de ser así permanentemente?
Él sonrió, “Esta bien. Ella nos quiere mucho y también estamos apegados a ella. Ella tiene sus momentos lúcidos, cuando nos hace saber que está de acuerdo con el status quo. Claro, ella tiene días malos cuando está muerta para el mundo, pero todos nuestros poderes tienen inconvenientes, ¿sí?”
“Sí”, le hice eco, aunque no podía pensar en un inconveniente para mi poder que siquiera se acercara a eso.
“Creo que estamos bien donde estamos. ¿Eh, L? ¿Estás feliz desde que te sacamos de ese lugar?”
Labyrinth como que se sacudió su aturdimiento y lo miró.
“Sí”, sonrió Newter, “Puedes notarlo porque las cosas que hace con su poder son más bonitas, estos días.” Hizo un gesto hacia la tapa de la alcantarilla, “Aquí es donde nos separamos.”
Labyrinth miró hacia abajo, hacia donde señalaba. Un momento después, una tracería de líneas plateadas se extendió alrededor de la tapa de alcantarilla, extendiéndose y bifurcando como venas. Cuando las líneas se encontraron y seccionaron partes de la carretera, esos pedazos de camino se levantaron y voltearon, revelando una textura de mármol blanco en sus partes inferiores. Cuando estuvo suficientemente rodeada por la extensión de mármol blanco agrietado, la boca de alcantarilla se dio vuelta, revelando una superficie inferior plateada, y luego se abrió sobre una bisagra invisible. Una escalera de caracol de más mármol o marfil conducía a las profundidades. Las paredes blancas tenían un tenue resplandor.
“Genial, ¿eh?”, Respondió Newter. Cuando bajó a la escalera, era sólido bajo su pie. Levantó las bolsas de papel mientras decía, “Gracias chicos.”
“Claro”, respondí. “Hasta luego.”
La boca de acceso se cerró detrás de ellos, y casi de inmediato, el blanco alrededor de la boca de alcantarilla comenzó a desvanecerse.
Levanté la vista hacia Perra, donde estaba sentada con Brutus tuerto. Angelica y un Judas todavía polvoriento estaban justo detrás de ella. Ella me ofreció una mano a la espalda de Brutus.
Había muchos inconvenientes por tener una máscara o casco que no cubría toda mi cabeza. Si me hubiera sentado y dedicado las horas extra para terminar mi máscara y expandir las secciones blindadas, tal vez no habría tenido esa conmoción cerebral que me estaba causando tanto dolor de culo.
Lo bueno, sin embargo, fue que me pareció increíble tener el viento soplando en mi cabello mientras cabalgábamos por las calles vacías. El alivio perfecto de esa loca subida de adrenalina que había surgido al enfrentarme a Oni Lee y Lung unos minutos después. Cerré los ojos y dejé que la tensión fluyera de mí.
Cabalgamos así durante unos minutos. Perra tomó giros y se movió sin rumbo fijo mientras se dirigía al este, hacia el agua y las playas. Tal vez estaba tomando medidas evasivas en caso de que nos siguieran, tal vez solo quería montar. Realmente no me importaba.
Estaba un poco desorientada cuando finalmente nos detuvimos. Brutus recorrió la arena mientras bajaba a la playa. Perra saltó hacia abajo, y yo seguí su ejemplo.
Aún era temprano en la tarde, así que la playa estaba desierta, y no era el tipo de playa que de todos modos tenía mucho uso turístico. Una pared de concreto separaba la playa de la carretera que se elevaba sobre nosotros, y un enorme agujero con los restos oxidados de lo que una vez había sido una reja marcaba la salida de los varios desagües debajo de los Muelles. Basura, hojas podridas y una o dos agujas se habían filtrado a la arena debajo del desagüe.
“Ve a casa”, ordenó Perra a los perros. Uno por uno, se metieron en el desagüe. Supuse que dejarían que la transformación amainara antes de que regresaran solos al departamento.
Entonces Perra se quitó la máscara. Ella me dio una mirada burlona.
“¿Qué?”
“¿Te vas a cambiar? No puedes caminar de regreso así.”
“No tengo una muda de ropa conmigo. O escondida en algún lugar.”
“Bien. Eso es jodidamente estúpido”, me respondió.
“No estaba pensando en el futuro cuando decidí irme. Demándame”, la desafié.
“¿Qué estás usando debajo de eso?”
“Top sin mangas y pantalones cortos elásticos.”
Ella miró a su alrededor. “No hace tanto frío.”
Suspiré y desaté mi armadura lo suficiente para desabrochar mi traje en la parte posterior. Lo saqué, mucho más fácil que poniéndolo, y lo envolví para que todas las partes identificables de la máscara y la armadura estuvieran ocultas por la tela. La arena estaba húmeda y fría bajo mis pies descalzos.
Cuando Perra se estiro hacia mi cara, me sobresalté. Puso una mano en el costado de mi cara, y por solo una fracción de segundo, pensé que algo increíblemente incómodo estaba a punto de suceder.
Luego ella me giró la cabeza lo suficiente como para que fuera casi horizontal.
“Te ves como si alguien hubiera intentado colgarte.”
“¿Qué?” Pregunté.
Tocó un lado de mi cuello, pero no fue posible ver esa parte de mí misma sin un espejo. Me di cuenta de lo que estaba hablando, después de un momento de reflexión. Levanté el lateral de mi camiseta sin mangas, y efectivamente, había un hematoma rojo-negro en mi estómago y cintura. Subiendo por mi parte superior un poco más, encontré otro en mis costillas. Sabía que habría otro cerca de mi axila, y uno cercando mi cuello.
Tenía una puta huella de mano gigante en mi cuerpo, cortesía de Lung.
Solté un largo gemido, tocando mi cuello donde me sentía tierna. “De ninguna manera puedo esconder esto de mi padre.”
Mi buen humor se desvaneció cuando empezamos a caminar hacia el departamento. Se hizo aún más desagradable porque estaba ligera de ropa y descalza, y el suelo estaba frío bajo mis pies.
Me estremecí y abracé los brazos a mi cuerpo lo mejor que pude mientras aún mantenía mi traje echo un bollo y las bolsas de papel llenas de dinero en la mano.
Algo cálido se asentó sobre mis hombros. Miré a Perra mientras terminaba de cubrirme con su chaqueta. Cuando ella se echó hacia atrás, frunció las cejas, mirándome furiosamente, agarré las bolsas y mi bulto de traje para poder pasar los brazos por las mangas y apretar los botones. Era una chaqueta de lona con un cuello de piel, pero era del tamaño incorrecto para mí y era pesada. Los bolsillos, encontré, mientras trataba de meter las manos allí, estaban llenos de cosas. Un lío de bolsas de plástico, barras de chocolate, barras de proteína, una caja de jugo, bocados que se unieron, lo que supuse eran golosinas para perros o comida para perros. No eran exactamente suministros de capa. En general, fue casi incómodo.
Pero era cálido.
“Gracias”, le dije, sorprendida por el gesto.
“Necesitabas algo para cubrir tu cuello”, parecía molesta, “La gente lo miraba.”
“No importa. Gracias.” Ofrecí una sonrisa.
“Ya dijiste eso,” pasó de parecer molesta a parecer enfadada, “Es mía, puedo quitartela.”
“Por supuesto”, dije. Entonces para estar segura, ofrecí, “¿Quieres?”
Ella no respondió, dejándome absolutamente desconcertada. ¿Por qué fue que cuando le agradecía a alguien como mi papá por darme un regalo, me pareció que sonaba sarcástico o patético, sin importar cuánto intentara decirlo, pero la maldita vez que estaba el noventa y cinco por ciento segura de que sonaba tan sincera como lo sentía, fue con Perra? ¿y ella no lo creyó?
Preocupada de que cualquier cosa que dijera fuera tomada de mala manera, me quedé callada, como me encontraba haciéndolo cada vez más a menudo con ella. No fue un viaje corto, y mis pies aún sentían el calor que se escapaba de ellos mientras daba cada paso en la acera, pero el centro de mi cuerpo estaba tibio, y eso fue suficiente para mantenerme en pie. Así, volvimos al departamento.
Abrió la puerta y nos dejó entrar. Llamé a gritos a Brian y a Lisa, pero no hubo voces que saludaran en respuesta. Los otros no habían vuelto todavía, lo que tenía sentido, ya que Grue tendría que recoger a Tattletale y Regent antes de que regresaran, y no había sonado como si el equipo de Tattletale estuviera a punto de concluir cuando llamé. Perra abrió el camino hacia el departamento, y en el momento en que estuve allí, me quité la chaqueta y sin decir palabra se la entregué. Ella todavía estaba mirándome.
¿Qué podría hacer? ¿Qué podría decir? Parecía que todo lo que hiciera la hacía enojar, enviaba la señal equivocada.
Regresé a mi habitación en el departamento y busqué en las bolsas de compras que todavía tenía allí, buscando un par de jeans sueltos y una camisa de manga larga para ponerme sobre mi top. Sin calcetines limpios, por desgracia, pero había algunas cobijas sobre la cama. Tomé algunas y las arrastré detrás de mí hacia la sala de estar, donde Perra estaba mirando televisión. Ella me miró mal, pero no se quejó, mientras yo me abrigaba en las cobijas en el otro sofá.
Ella tenía el control remoto, y yo estaba dispuesta a dejar que lo tuviera. Navegó incansablemente, se conformó con una película de acción durante cinco minutos, luego comenzó a navegar de nuevo cuando comenzaron los anuncios, y no regresó a ella.
No era demasiado interesante para mirar, pero no me importó. Me recuesto, pensando en los acontecimientos del día, las conversaciones, los detalles de información.
Casi me adormezco, cuando mi tren de pensamiento perezoso tropezó con algo que temía olvidar si me dejaba dormirme por completo. Me obligué a abrir los ojos y sentarme un poco.
“¿Perra?” Me arriesgué a llamar su atención, esperando que se hubiera calmado un poco. Ella me miró.
“Um. Cuando estábamos hablando, hace un momento, te di las gracias. ¿Te pareció sarcástico o qué?”
“¿Te estás metiendo conmigo otra vez?”
“No.” levanté mis manos para detenerla, “No es lo que estaba tratando de hacer. Sólo me pregunto.”
“Mantén tus dudas para ti misma”, espetó ella. Cuando volvió su atención a la televisión, su salto de canales se elevó un escalón.
“Te pagaré para que me respondas”, lo intenté.
Ella me miró.
“Ese dinero tomamos. Puedes quedarte con todo eso.”
Sus ojos se estrecharon, “Se supone que debemos dividir nuestras ganancias en cinco partes.”
“Nos lo ganamos, ¿verdad? ¿Nosotras dos? No les contaré a los demás si no lo haces. Y digo que puedes tenerlo todo. No estoy segura de cuánto es, pero sería tuyo.”
“¿Es esto un truco?”
“No hay truco. Solo responde mi pregunta. Incluso puedes decirme que me pierda después, iré a mi habitación y tomaré una siesta o algo así.”
Se inclinó hacia atrás y puso la mano con el control remoto en su regazo, mirándome. Lo tomé por consentimiento.
“Entonces, lo que estaba preguntando antes, cuando te dije gracias, ¿pensaste que era sarcástico, creíste que era genuino? ¿qué?”
“No sé.”
“Quieres decir que no sabías, o no puedes recordar, o-“
“Dije no sé.”
“Bien”, suspiré, “Lo que sea. El dinero es tuyo.”
“¿Así de fácil?”
Me encogí de hombros.
“Dijiste que te perderías si lo pedía”, señaló.
Asentí con la cabeza, recogí las mantas y me retiré a mi habitación.
Aunque no dormí la siesta. En cambio, miré hacia arriba a las vigas de hierro que enmarcaban el techo, sumidas en mis pensamientos, pensando en la conversación con Newter sobre Labyrinth.
Todavía estaba repasando mis pensamientos cuando el resto de la pandilla regresó.
Me aventuré a salir de la habitación, aún envuelta en una manta, para saludarlos. Brian me dio una sonrisa ganadora mientras se quitaba el casco, y recibí un poco de atención por tener la lesión más notable de la tarde.
Cuando Alec, Brian y Perra comenzaron a hablar sobre sus aventuras individuales, Lisa me llevó a un lado. Terminamos caminando hacia la cocina. Lisa puso una tetera mientras me preguntaba: “¿Estás bien?”
“No estoy herida, por feo que parezca, y creo que me siento mejor sobre lo de la escuela.”
“Pero estás distraída por algo.”
“Estaba hablando con Newter. Sabes que Labyrinth está fuera de sí, por su poder, ¿verdad?”
“¿Quieres saber si hay algo malo contigo, de lo que no sepas?”
“No”, negué con la cabeza, “Espera, ¿lo hay?”
“Nah. ¿Entonces que hay de nuevo?”
“Perra.”
“Ahhh.”
“He estado pensando, pero no quiero construir una teoría en mi cabeza, hacer una suposición y avergonzarme.”
“Dime lo que estás pensando, y te diré si estás equivocada.”
“Ella es muy buena para leer el lenguaje corporal, ¿verdad? Podía leer a Brian incluso cuando estaba borroso por su oscuridad con una máscara puesta. Es, ¿qué, algún tipo de poder menor de ella?”
“Algo de su habilidad natural. Algo de eso es, sí, que su poder ajustó su forma de pensar. Para que pueda comunicarse mejor con sus perros.”
“Claro”, eché un vistazo por el pasillo hacia donde los otros estaban hablando. O más bien, donde Brian y Alec estaban hablando y Perra estaba parada allí. “Esa es la cosa. Lo que estoy pensando es... ¿tal vez cuando su poder le dio la capacidad de entender a los perros, sobrescribió algo más? ¿Jodió su habilidad para tratar con la gente?”
Lisa se volvió y sacó algunas tazas del armario. Ella me dio una media sonrisa de disculpa. “Sí. Algo como eso.”
“Entonces, ¿qué? ¿No puede leer expresiones o tono?”
“¿Todas las pistas que le damos a los demás como parte de una conversación regular? Ella no las entiende, probablemente no podría aprenderlas con un año de verdadero esfuerzo. No es solo que ella no lo entienda... las interacciones más básicas están arruinadas por la psicología canina que está integrada en su cabeza. Le sonríes y le preguntas cómo está, lo primero que piensa es que le estás enseñando los dientes con ira, y tiene que recordarse a sí misma que no. Pero incluso después de eso, probablemente se esté preguntando si estabas siendo sarcástica, o condescendiente, o amable, o lo que sea. Ella sabe que no le estás gritando por tu tono de voz, pero no siempre alzamos la voz cuando estamos enojados, ¿sabes?”
“Sí.”
“Y recurre a lo único que entiende, el comportamiento canino, porque funciona a un nivel. Los desafíos de dominación, contacto visual, jerarquías de manada y establecer territorio, todo ajustado y adaptado a su vida humana.”
“Entonces ella no es realmente una sociópata.”
“No, no tanto.”
“¿Por qué no dijiste nada?” Me di cuenta tardíamente, que sonaba acusatoria. Tal vez tenía razón en hacerlo.
“Porque ella se iría si se entera, y por razones que yo no sé, el jefe quiere que ella se quede con nosotros. Pasó toda su vida aceptando el hecho de que tuvo una infancia de mierda, y la convirtió en una persona perturbada. Sus perros son lo único normal y adecuado para ella. ¿Si descubre que la razón por la que está tan trastornada es la misma cosa que la hace tan cercana a sus perros?”
Ella dejó que el pensamiento se flotara en el aire.
“Lo entiendo”, respondí.
“Así que no hay nada más que decir, por favor, a menos que sea absolutamente necesario y estés completamente cien por ciento segura de que ella no va a escuchar.”
“¿Los demás lo saben?”
“No creo que cambie mucho, y no confío en que esos dos mantengan el secreto. Brian es... No quiero decir demasiado honesto. Pero él es transparente, y Perra puede leerlo. Alec lo olvidaría y lo dejaría escapar como parte de una broma. Él no entiende la gravedad de las cosas, a veces.”
“Bueno.”
Sirvió una taza y la revolvió, luego me dio una taza de Ovaltine. Ella colocó las otras tazas en una bandeja y las llevó a la sala de estar. Me quedé donde estaba, para pensar.
Me acordé de un libro de no ficción que leí donde un niño llegaba a la secundaria antes de que sus maestros se dieran cuenta de que era analfabeto. Lo hizo siendo el payaso de la clase, haciendo escenas. ¿Era igual Perra? La violencia y la hostilidad pueden ser una tapadera para distraer su propia inhabilidad de interactuar, al menos parcialmente. Sin embargo, supuse que era bastante genuino. Había tenido una infancia horrible, había vivido en las calles y había luchado con uñas y dientes para sobrevivir y evitar el arresto.
¿Pero al final del día? ¿Tan incómoda como me sentí en las interacciones del día a día? Ella estaba cien veces peor.

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2018.04.03 20:25 master_x_2k Insinuación IX

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____________________Insinuación IX____________________

Mientras Brian y yo volvíamos al loft, me sentí más que un poco aprensiva. No era solo que iba a estar cerca de Perra nuevamente, sino que también tenía que enfrentar a Lisa y Alec. Después de gritar y hablar sobre dejar el equipo, estaba dando media vuelta y regresando. Una parte de mí quería disculparse, pero una gran parte de mí sentía que no debería. Me habían justificado todo lo que había dicho y hecho, ¿verdad? Quizás fue solo porque no estaba acostumbrada a la violencia ni a alzar la voz.
Como temía, hubo un silencio incómodo cuando llegamos a la parte superior de las escaleras. Perra estaba sentada en una silla al lado de una de las mesas, sus perros no estaban a la vista. Cuando me vio, frunció el ceño, pero no dijo nada. Alec sonrió cuando volví, pero no podía decidir si era porque estaba contento o si era a costa mía. No lo conocía lo suficientemente bien como para adivinar de cualquier manera.
“Me alegro de que hayas regresado”, me dijo Lisa, con una sonrisa en su rostro, “Alec, ¿puedes ir a buscar el botiquín de primeros auxilios? Puede estar en el armario de almacenamiento.”
Mientras Alec hacía eso, Brian me sentó en el brazo del sofá y me quité la sudadera para ver mejor el daño. Me subí la parte de abajo de mi camiseta alrededor hasta costillas para ver dónde uno de los perros había llegado a mi estómago y espalda. Mi ropa se había llevado la mayor parte del daño, y solo había sufrido tres o cuatro rasguños poco profundos. Hubo hematomas y algunas áreas en peladas donde me sentí adolorida, pero pensé que me recuperaría de eso en un día o dos. Tenía un corte en la oreja, que sería más difícil de ocultar, pero estaba bastante segura de que podría ocultar el incidente de mi padre sin que él hiciera un escándalo.
Solo había un punto con daño real, una perforación en la que parecía que un colmillo se había enterrado profundamente en la parte superior de mi antebrazo y luego había arrastrado como 3 centímetros hacia abajo, hacia mi muñeca, antes de salir. El área a su alrededor ya estaba cambiando de color con hematomas. No estaba segura de cuán profunda era la perforación, pero estaba bastante segura de que debería haber estado doliéndome más de lo que lo hacía. La sangre de la herida había corrido por todo mi brazo, y todavía estaba saliendo.
“Cristo”, dije, principalmente a mí misma.
“Eso fue increíble, sabes”, me dijo Alec, mientras regresaba con el botiquín de primeros auxilios, “No pensé que fueras capaz de patearle el trasero a alguien.” Lo fulminé con la mirada, pero él solo se sentó en el la parte posterior del sofá, sus piernas pateando como un niño emocionado.
“Creo que vamos a limpiar eso y coserlo. El poder de Tattle debería darnos una mejor idea de si los puntos son necesarios”, dijo Brian en voz baja.
“Está bien”, estuve de acuerdo.
Difícilmente describiría los puntos de sutura como una experiencia de unión, pero Perra permaneció más o menos callada durante todo el proceso. Nos dijeron a ambas que nos sentáramos y nos quedáramos quietas mientras Brian limpiaba y cosía el agujero en mi brazo y desgarro que mi patada había hecho en el oído de Perra. Brian insistió en tomar dos Tylenol[1], aunque el dolor todavía se limitaba a un leve dolor en mi brazo. A regañadientes le di el gusto.
Nunca me gustó tomar píldoras, y nunca sentí que hicieran una diferencia real.
“¿Tienes entrenamiento de primeros auxilios?”, Le pregunté, para hacer conversación y romper el silencio tenso.
Alec se quejó, “Todos lo tenemos, Brian nos hizo tomar una clase completa menos de una semana después de que nos reunimos como equipo. Es un dolor de culo, créeme. Él te obligará a hacerlo también.”
“Ya lo hice”, admití, “Una de las primeras cosas que hice.” Salté un poco por un gruñido desde mi izquierda, pero fue solo Rachel maldiciendo cuando Lisa le puso algodón en la oreja.
Brian solo me miró y mostró esa sonrisa juvenil de nuevo. Aparté la vista, avergonzada de que un tipo como él se alegrara así por mí. Se levantó para ir al baño, la basura de las vendas, suturas, hisopos de algodón y ungüentos en sus manos.
Con Brian fuera y Lisa absorta tratando de arreglar la oreja de Perra, me quedé con Alec. Para hacer una conversación, dije: “Alec. Me ibas a decir lo que haces. Te haces llamar Regent, ¿verdad?
“El nombre es una larga historia, pero lo que hago es esto.” Miró por encima del hombro a Brian, que regresaba del baño con una toalla húmeda en la mano. Brian, a mitad de camino, tropezó y cayó al piso.
“¡Vaya forma de verse bien frente a la chica nueva, renguito!” Alec se burló de su compañero de equipo, riendo. Agradecida por la interrupción en la tensión, no pude evitar reír también. Mientras Alec continuaba riendo, Brian se puso de pie y corrió hacia más pequeño chico, momento en el cual le hizo una llave de cabeza a Alec y comenzó a golpearlo en el hombro repetidamente. Este abuso solo hizo reír a Alec más fuerte entre sus gritos de dolor.
Lisa se volvió hacia mí, sonriendo por la travesura y la pelea en juego entre los chicos, “Es un poco complicado de explicar, pero básicamente, Alec puede entrar en los sistemas nerviosos de las personas. Esto le permite disparar impulsos que activan los reflejos o hacen que las partes del cuerpo se pongan en movimiento. No es un poder dramático, pero con coordinación, puede hacer que alguien se caiga a mitad de un paso, suelte algo, pierda el sentido del equilibrio o apreté el gatillo de un arma.”
Asentí con la cabeza, absorbiendo la información. A mí me pareció muy poco impresionante, pero estaba dispuesta a admitir que podría estar subestimándolo.
“Bueno”, dije, después de una larga pausa, “Creo que entiendo lo que todos pueden hacer, entonces. Corrígeme si me equivoco, pero, ¿Perra puede convertir esos perros en los seres monstruosos que vi la otra noche?”
Sentada a unos metros de distancia, Perra murmuró: “No son monstruosos.”
Lisa respondió mi pregunta, ignorándola. “Rachel puede hacerlo con cualquier perro, en realidad”, dijo, haciendo hincapié en el nombre, “Y nada de usar nombres en clave cuando no estamos disfrazados, ¿ok?, Tienes que habituarte a usar el nombre correcto en el momento adecuado, así será mucho más difícil tener un desliz.”
Era difícil pensar en Rachel por su verdadero nombre. Perra parecía realmente apropiada dado lo que había hecho. Me disculpé con Lisa, “Lo siento.”
Lisa asintió levemente en respuesta y luego me dijo: “Ella puede usar su poder en cualquier perro, pero solo Brutus, Judas y Angelica están entrenados lo suficientemente bien como para que la escuchen cuando están llenos de energía.”
Ah, así que era eso. “Y Brian crea esa oscuridad aceitosa que arruina tu capacidad auditiva. El wiki de Parahumans dijo que era generación de oscuridad.”
Brian sonrió, “Yo mismo lo puse en la wiki. No es erróneo, pero atrapa a la gente con la guardia baja cuando creen que saben lo que puedes hacer, y hay algo más en ello.”
Lisa agregó: “No es solo el sonido. También corta las señales de radio y amortigua los efectos de la radiación.”
“Eso es lo que le dice su poder, de todos modos. No tuve muchas oportunidades de probar esa parte de las cosas. Me las arreglo como está”, dijo Brian. Volvió la palma de su mano hacia arriba y creó un puñado de la oscuridad. Era como el humo, pero tan negro que no tenía textura. Era como si alguien hubiera llevado un bisturí a la realidad y la negrura era lo que estaba allí cuando todo lo demás había desaparecido. Ni siquiera podía medir las dimensiones, a menos que lo mirara desde una perspectiva diferente. Incluso entonces, con la forma en que la oscuridad cambiaba y se elevaba como el humo, era difícil juzgar la forma.
Continuaba saliendo más de su mano, trepando hacia arriba para cubrir la parte superior de la habitación. Cuando se cortó la luz de las ventanas cerca de los bordes superiores de la sala y las barras fluorescentes del techo, la habitación se oscureció mucho.
Cerró su mano en un puño, y la oscuridad se diluyó y se desintegró en hebras y jirones, y la habitación se iluminó de nuevo. Miré la luz que entraba por las ventanas y me sorprendió que no fuera más tarde.
“¿Qué hora es?”, Le pregunté.
“Diecinueve minutos antes de las cinco”, dijo Lisa. Ella no miró un reloj mientras lo dijo, lo cual fue inquietante. Fue un recordatorio de que su poder estaba constantemente disponible para ella.
Brian me preguntó: “¿Tienes un lugar en el que necesites estar?
“En casa, supongo”, admití, “mi papá se preguntará dónde estoy.”
“Llámalo”, Lisa sugirió, “Ahora que las presentaciones han terminado, puedes quedarte a pasar el rato, si quieres.”
“Podríamos pedir pizza”, sugirió Alec. Luego, cuando Lisa, Brian y Perra hicieron muecas, él agregó: “O tal vez todos están hartos de pizza y podríamos pedir otra cosa.”
“¿Te quedas?” Brian lo hizo una pregunta.
Eché un vistazo a Perra. Estaba sentada en la mesa detrás de uno de los sofás y parecía un desastre, con un vendaje ensangrentado sobre una oreja, una mancha de sangre debajo de la nariz y los labios, y un poco de verde alrededor de las agallas que sugería que se sentía un poco descompuesta. Con ella en ese estado, no me sentí particularmente amenazada. Permanecer significaba que podía trabajar formando un lazo y quizás ahondar un poco para obtener más información. También extrañaba socializar con la gente, incluso si era bajo falsas pretensiones con un grupo que incluía una sociópata aparente. Había sido un día apestoso. Poder solo pasar el rato sonaba bien.
“Está bien”, decidí, “Sí, creo que me gustaría.”
“El teléfono está en la cocina si quieres llamar a tu padre”, dijo Lisa.
Miré por encima de mi hombro mientras me dirigía al otro lado del loft. Los otros se acomodaron en los sofás, con Alec encendiendo el televisor mientras Lisa y Brian se tomaban un segundo en limpiar.
Encontré el teléfono y llamé a mi papá.
“Hola papá”, le dije, cuando escuché que recogían el teléfono.
“Taylor. ¿Estás bien? “Parecía preocupado. Era muy inusual, supuse, que yo no estuviera en casa cuando él regresó del trabajo.
“Estoy bien, papá. ¿Esta bien si salgo con algunas personas esta noche?”
Hubo una pausa.
“Taylor, si hay alguien que te hacer hacer esta llamada… los matones o alguien más, dime que todo está bien. Si no estás en problemas, dime el nombre completo de tu madre.”
Me sentí momentáneamente avergonzada. ¿Era tan inusual para mí pasar el rato con la gente? Sabía que mi padre solo trataba de mantenerme a salvo, pero estaba al borde de lo ridículo.
“Annette Rose Hebert”, le dije, “Realmente papá, está bien.”
“¿Estás realmente bien?”
Mi mirada recorrió la cocina, observando los detalles, mientras le daba mis garantías.
“Mejor que nunca. Como que hice algunos amigos”, dije.
Mis ojos se posaron en la mesa del comedor. Había una pila de dinero, envuelta con una banda de papel, tal como había sido el dinero en la lonchera. Además del dinero, claro como el día, estaba el metal gris oscuro de una pistola.
Mi atención atrapada por el arma, apenas capte la pregunta de mi padre. “¿Cómo son?”
“Parecen buenas personas”, mentí.
[1] Tylenol: Marca de paracetamol, un analgésico.

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2018.03.19 18:35 master_x_2k Insinuación II

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______________________Insinuación II_____________________

Correr había ayudado a despertarme, al igual que la ducha caliente y una taza de café que mi padre había dejado en la jarra. Aun así, la fatiga no ayudó a la sensación de desorientación que tuve sobre cuán normal parecía el día de camino a la escuela. Hace solo unas horas, había estado en una pelea de vida o muerte, incluso había conocido a Armsmaster. Ahora era un día como cualquier otro.
Me sentí un poco nerviosa cuando llegué a la sala de clases. Habiendo salteado básicamente dos clases el viernes anterior, sin poder entregar una tarea importante, pensé que la señora Knott probablemente ya lo sabía. No me sentí aliviada cuando la Sra. Knott me miró y esbozó una sonrisa tensa antes de volver su atención a su computadora. Eso solo significaba que la humillación se redoblaría si alguien interrumpía la clase al venir de la oficina. Una parte de mí quería perderse esta clase también, solo para evitar la humillación potencial y evitar llamar la atención.
Con todo, me sentí ansiosa mientras me dirigía a mi computadora, lo cual me apestaba porque la clase de Computación era una de las pocas partes de la jornada escolar que por lo general no temía. Por un lado, era la clase en la que me estaba yendo bien. Más al punto, ni Madison, Sophia ni Emma estaban en esta clase, aunque sí algunas de sus amigas. Esas chicas generalmente no sentían la necesidad de hostigarme sin el trío, y estaba aún más alejada de ellas porque era de las más avanzadas de la clase. Unas tres cuartas partes de las personas en la sala eran analfabetas en informática, pertenecían a familias que no tenían dinero para computadoras o familias que no tenían mucho interés en las ellas, por lo que practicaban escribiendo sin mirar el teclado y tenían lecciones sobre el uso de motores de búsqueda. Por el contrario, yo estaba en el grupo que estaba aprendiendo algo de programación básica y hojas de cálculo. No hizo mucho por mi reputación friki, pero soportarlo.
La señora Knott era una buena maestra, si no la más práctica; por lo general, ella se contentaba con darnos una asignación en clase a los estudiantes avanzados y luego enfocarse en la mayoría más revoltosa de la clase. Esto me iba muy bien, por lo general terminaba la tarea en media hora, dejándome una hora para usarla como me pareciera. Había estado recordando y repasando los eventos de la noche anterior durante mi carrera matutina, y lo primero que hice cuando la antigua computadora de escritorio terminó su agónico proceso de carga fue comenzar a buscar información.
El lugar de ir para las noticias y la discusión sobre las capas era Parahumanos en Línea. La portada tenía actualizaciones constantes sobre las recientes noticias internacionales sobre capas. A partir de ahí, podía ir a la wiki, donde había información sobre capas individuales, grupos y eventos, o a los tableros de mensajes, que se dividían en casi un centenar de sub foros, para ciudades y capas específicas. Abrí el wiki en una pestaña, luego encontré y abrí el foro de Brockton Bay en otro.
Tuve la sensación de que Tattletale o Grue eran los líderes del grupo con el que me había topado. Dirigiendo mi atención a Tattletale, busqué en la wiki. El resultado que obtuve fue decepcionantemente corto, comenzando con un encabezado que decía: “Este artículo es un esbozo. Sé un héroe y ayúdanos a expandirlo.” Hubo un anuncio de una frase sobre cómo ella era una supuesta villana activa en Brockton Bay, con una sola imagen borrosa. La única información nueva para mí fue que su traje era lavanda. Una búsqueda en los tableros de mensajes no arrojó absolutamente nada. Ni siquiera había una pista sobre cuál era su poder.
Levanté la vista hacia Grue. En realidad, había información sobre él, pero nada detallado o definitivo. En el wiki se afirmaba que había estado activo durante casi tres años, realizando delitos menores como robar tiendas pequeñas y hacer algún trabajo como matón para aquellos que querían tener un poco de músculo superpoderoso para un trabajo. Recientemente, había recurrido a la delincuencia a mayor escala, incluido el robo corporativo y robo a un casino, junto con su nuevo equipo. Su poder fue catalogado como generación de oscuridad en la barra lateral debajo de su imagen. La imagen parecía lo suficientemente nítida, pero el centro de atención, Grue, era solo una borrosa silueta negra en el centro.
Busqué a Perra después. No hay resultados. Hice otra búsqueda de su título más oficial, Hellhound, y obtuve una gran cantidad de información. Rachel Lindt nunca había hecho ningún intento real de ocultar su identidad. Aparentemente había estado indigente durante la mayor parte de su carrera criminal, viviendo en las calles y mudándose cuando la policía o una capa la perseguían. Los avistamientos y encuentros con la chica sin hogar terminaron hace aproximadamente un año. Supuse que era cuando unió fuerzas con Grue, Tattletale y Regent. La imagen en la barra lateral fue tomada de las imágenes de la cámara de vigilancia: una chica sin mascara, de cabello oscuro, a quien no habría llamado bonita. Tenía un rostro cuadrangular, de rasgos bruscos y cejas espesas. Ella estaba montando encima de uno de sus monstruosos “perros” como un jinete monta un caballo, por el carril central de una calle.
Según la entrada de la wiki, sus poderes se manifestaron cuando tenía catorce años, seguido casi inmediatamente por la demolición del hogar adoptivo en el que ella había estado viviendo, lesionando a su madre adoptiva y otros dos hijos adoptivos en el proceso. Esto fue seguido por una serie de escaramuzas y retiradas de dos años a lo largo de Maine cuando varios héroes y equipos trataron de aprehenderla, y ella los derrotó o evadió con éxito la captura. No tenía poderes que la hicieran más fuerte o más rápida que la mujer promedio, pero aparentemente era capaz de convertir perros ordinarios en las criaturas que había visto en la azotea. Monstruos del tamaño de un auto, puro músculos, huesos, colmillos y garras. Una caja roja cerca de la parte inferior de la página decía: “Rachel Lindt tiene una identidad pública, pero se sabe que es particularmente hostil, antisocial y violenta. Si la reconoce, no se acerque ni provoque. Salga del área y notifique a las autoridades su última ubicación conocida.” Al final de la página había una lista de enlaces relacionados con ella: dos sitios de fans y un artículo de noticias relacionado con sus primeras actividades. Una búsqueda en los tableros de mensajes arrojó demasiados resultados, dejándome incapaz de separar la basura, los argumentos, la especulación y el culto al villano para encontrar cualquier bocado genuino de información. Lo que podía entender es que ella era notoria. Suspiré y seguí adelante, tomando nota mental de hacer más investigación cuando tuviera tiempo.
El último miembro del grupo era Regent. Teniendo en cuenta lo que Armsmaster había dicho sobre que el chico era de bajo perfil, no esperaba encontrar mucho. Me sorprendió encontrar menos que eso. Nada. Mi búsqueda en la wiki solo arrojó una respuesta predeterminada, “No hay resultados que coincidan con esta consulta. 32 direcciones IP únicas han buscado en el Wiki de Parahumanos.net 'Regent' en 2011. ¿Te gustaría crear la página?” No aparecía nada en los foros. Incluso busqué la ortografía alternativa de su nombre, como Regence y Recant, en caso de que lo haya escuchado mal. Nada apareció.
Si mi estado de ánimo había sido algo amargado cuando llegué al salón, los caminos cerrados solo lo empeoraron. Dirigí mi atención a la tarea de la clase, creando una calculadora funcional en Visual Basic, pero era demasiado trivial para distraerme. El trabajo del jueves y el viernes ya nos había dado las herramientas para hacer el trabajo, por lo que era realmente solo trabajo para pasar el tiempo. No me molestaba aprender cosas, pero trabajar por trabaja era molesto. Hice lo mínimo posible, revisé si había errores, moví el archivo a la carpeta “trabajos terminados” y volví a navegar por la web. Al final, el trabajo apenas tomó quince minutos.
Busqué a Lung en la wiki, algo que ya había hecho con bastante frecuencia, como parte de mi investigación y preparación para ser un superhéroe. Quería asegurarme de saber quiénes eran los principales villanos locales y qué podían hacer. La búsqueda de 'Lung' se redirigió a una página general de su pandilla, la ABB, con bastante información detallada. La información sobre los poderes de Lung estaba bastante en línea con mi propia experiencia, aunque no se mencionaba la super audición, o él fuera a prueba de fuego. Consideré agregarlo, pero decidí no hacerlo. Era una inquietud para mi seguridad que mi aporte pueda ser rastreado a Winslow High, y luego a mí. Pensé que probablemente se eliminaría como especulación sin respaldo, de todos modos.
La sección debajo de la descripción de Lung y sus poderes cubrían a sus subordinados. Se estima que tenía cuarenta o cincuenta matones trabajando para él en Brockton Bay, en su mayoría procedentes de la juventud asiática. Era bastante poco convencional que una pandilla incluyera miembros varias nacionalidades como la ABB lo hacía, pero Lung había convertido en su misión el conquistar y absorber cada pandilla con miembros asiáticos y muchos sin ella. Una vez que tuvo la mano de obra que necesitaba, las pandillas no asiáticas fueron canibalizadas por recursos, sus miembros descartados. Aunque no había más pandillas importantes en el este de la ciudad para absorber, todavía estaba reclutando fervientemente. Su método, ahora, era reclutar a cualquier persona mayor de doce años y menor de sesenta. No importaba si eras miembro de una pandilla o no. Si eras asiático y vivías en Brockton Bay, Lung y su gente esperaban que te unieras o que pagaras tributo de una forma u otra. Hubo informes de noticias locales, artículos de periódicos, y pude recordar haber visto carteles en la oficina del consejero escolar que detallaban dónde las personas que fueron un blanco podían buscar ayuda.
Los tenientes de Lung figuraban como Oni Lee y Bakuda. Ya tenía un poco de conocimiento general sobre Oni Lee, pero estaba intrigada de ver que había actualizaciones recientes de su entrada en la wiki. Había detalles específicos sobre sus poderes: podía teletransportarse, pero cuando lo hacía, no desaparecía. Al teletransportarse, su ser original, a falta de un término mejor, se mantendría dónde estaba y permanecería activo de cinco a diez segundos antes de desintegrarse en una nube de ceniza de carbono. Esencialmente, él podía crear otra versión de sí mismo en cualquier lugar cercano, mientras que la versión anterior se quedaría el tiempo suficiente para distraerte o atacarte. Si eso no era lo suficientemente aterrador, había un informe de él granada en mano mientras se duplicaba repetidas veces, con sus duplicados efímeros actuando como terroristas suicidas. Para colmo, la página de la wiki de Oni Lee tenía una caja de advertencia roja similar a la que Bitch / Hellhound tenía sobre la suya, menos la parte de su identidad pública. Por lo que sabían de él, las autoridades habían considerado oportuno señalar que era sociópata. La advertencia cubría los mismos elementos esenciales: excesivamente violento, peligroso para acercarse, no debería ser provocado, y así sucesivamente. Eché un vistazo a su fotografía. Su disfraz consistía en un mono negro con una bandolera negra y un cinturón para sus cuchillos, pistolas y granadas. El único color en él era una máscara de demonio adornada de estilo japonés, carmesí con dos franjas verdes a cada lado. Excepto por la máscara, su disfraz emitía la clara impresión de un ninja, lo que aumentaba la idea de que era un tipo que podía deslizar un cuchillo entre tus costillas.
Bakuda era una entrada nueva, agregada a la wiki del ABB hace solo diez días. La imagen solo la mostraba desde los hombros hacia arriba, una chica con cabello negro lacio, grandes gafas opacas sobre sus ojos y una máscara de metal con un filtro de máscara de gas cubriendo la mitad inferior de su rostro. Una cuerda trenzada de alambres negros, amarillos y verdes se enrollaba sobre uno de sus hombros. No pude identificar su origen étnico con la máscara y las gafas, y su edad no era más fácil de descifrar.
La wiki tenía muchos de los mismos detalles que Armsmaster me había mencionado. Bakuda esencialmente había tenido un tomado de rehén una universidad y lo hizo con su habilidad sobrehumana para diseñar y fabricar bombas de alta tecnología. Había un enlace a un video titulado 'Amenaza de bomba en Cornell', pero no me pareció sensato abrirlo en la escuela, especialmente sin auriculares. Hice una nota mental para verificarlo cuando llegue a casa.
Lo siguiente que me llamó la atención fue el encabezado de la sección titulada 'Derrotas y Capturas'. Me desplacé hacia abajo para leerlo. Según la wiki, aparentemente Lung había sufrido varias derrotas menores a manos de varios equipos, desde el Gremio hasta los equipos locales de Nueva Oleada, los Custodios y el Protectorado, pero logró evadir la captura hasta la noche anterior. En una nota publicitaria, “Armsmaster logró emboscar y derrotar al líder de la ABB, debilitado por un reciente encuentro con una pandilla rival. Lung fue llevado al Cuartel del ERP para encerrarlo hasta el juicio del villano por teleconferencia. Teniendo en cuenta la amplia y bien documentada historia criminal de Lung, se espera que enfrente el encarcelamiento en la Pajarera si se lo encuentra culpable en el juicio.”
Respiré profundo y lo dejé salir lentamente. No estaba segura de qué pensar. Estaba en todo mi derecho de enojarme porque Armsmaster tomó el crédito por la pelea que podría haberme costado la vida. En cambio, sentía una emoción creciente. Sentí ganas de sacudir el hombro del hombre sentado a mi lado y señalar la pantalla, diciendo: "¡Yo lo hice posible! ¡Yo!"
Con un renovado entusiasmo, cambié las pestañas al foro y comencé a buscar lo que la gente decía al respecto. Una publicación de un fan o secuaz de Lung amenazó con violencia a Armsmaster. Hubo una solicitud de alguien pidiendo más información sobre la pelea. Una publicación me hizo detenerme, preguntaba si Bakuda podía o no usar una bomba a gran escala y la amenaza de posibles miles o cientos de miles de muertos, para rescatar a Lung.
Traté de olvidarlo. Si sucediera, sería responsabilidad de héroes mejores y más experimentados que yo.
Me llamó la atención que había una persona que no había buscado. Yo misma. Abrí la página de búsqueda avanzada para el foro de Parahumanos.net e hice una búsqueda de términos múltiples. Incluí insecto, araña, enjambre, insecto, plaga y un caos de otros términos que me habían llamado la atención cuando traté de intercambiar ideas sobre un buen nombre de héroe. Reduje el plazo de las publicaciones para buscar publicaciones realizadas en las últimas 12 horas y presioné Buscar.
Mis esfuerzos resultaron en dos publicaciones. Uno se refería a un villano llamado Pestilence[1], activo en el Reino Unido. Aparentemente, Pestilence era una de las personas que podía usar 'magia'. Es decir, lo era si crees que la magia es real, y no solo una interpretación engañosa o delirante de un conjunto dado de poderes.
La segunda publicación estaba en la sección 'Conexiones' del foro, donde las damiselas rescatadas dejaban su información de contacto para sus héroes gallardos, donde se organizaban convenciones y reuniones de fanáticos y donde las personas publicaban ofertas de trabajo para las capas y los obsesionados con las capas. La mayoría eran crípticos o imprecisos, refiriéndose a cosas que solo las personas en cuestión sabrían.
El mensaje estaba titulado, simplemente, "Bicho"
Le hice clic y esperé con impaciencia a que al sistema obsoleto y el módem escolar sobrecargado cargara la página. Lo que obtuve fue breve.
Asunto: bicho
Te debo una. Me gustaría pagar el favor. ¿Nos encontramos?
Envia un mensaje,
Tt.
La publicación era seguida por dos páginas de personas que comentando. Tres personas sugirieron que era algo importante, mientras que media docena de personas más los criticaron como sombreros de aluminio, término de Parahumanos.net para los teóricos de conspiraciones.
Sin embargo, era importante. No pude interpretarlo de otra manera; Tattletale había encontrado la manera de ponerse en contacto conmigo.
[1]Pestilencia

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2018.03.17 16:10 master_x_2k Gestación 6

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___________________Gestación 6___________________

Escuché al Capa llegar con su motocicleta tuneada. No quería ser vista huyendo de la escena de una pelea, y arriesgarme a ser etiquetada como una de los malos por otra persona, pero tampoco iba a acercarme a la calle, por si que Lung se sentia mejor. Como no había ningún sitio donde ir, me quedé donde estaba. Solo descansar sentía bien.
Si me hubieras preguntado hacía apenas unas horas que cómo pensaba que me sentiría al conocer a un superhéroe famoso, habría utilizado palabras como emocionada y nerviosa. La realidad era que estaba demasiado cansada para preocuparme.
Pareció como si volara al tejado, pero el arma larga de casi dos metros que el hombre sostenía se sacudió al aterrizar. Estaba bastante segura de haber visto los dientes de un gancho retirarse en el final del arma. Así que así era conocer a Armsmaster en persona, pensé.
La organización de superhéroes más grande en el mundo era el Protectorado, que abarca Canadá y los Estados Unidos, con conversaciones en curso sobre la inclusión de México en el acuerdo. Era una liga de superhéroes patrocinada por el gobierno con una base en cada “ciudad de capas”. Es decir, tenían un equipo instalado en cada ciudad con una población considerable de héroes y villanos. El equipo de Bahía Brockton era oficialmente ‘El Protectorado Este-Noreste’, y se establecían en la isla flotante envuelta en un campo de fuerza que se podía ver desde el Paseo Marítimo. Este hombre, Armsmaster, era el jefe del equipo local. Cuando el grupo de los principales miembros del Protectorado de todo Canadá y Estados Unidos hacían esa clásica formación de ‘v’ en las sesiones de fotos, Armsmaster era uno de los que estaban en los laterales. Este era un tipo que tenía sus propias figuras de acción. Armsmaster en diferentes poses con partes intercambiables de su Alabarda.
Él parecía un superhéroe de verdad, no un tipo con un disfraz. Era una distinción importante. Llevaba una armadura corporal, de color azul oscuro con reflejos de plata. Tenía una visera en forma de V en ángulo agudo que cubría sus ojos y nariz. Con solamente la mitad inferior de la cara expuesta, pude ver una barba recortada para trazar los bordes de la mandíbula. Si tuviera que juzgar, con sólo la mitad inferior de su rostro para adivinar, supondría que veintialgo o treinta y pocos años.
Su distintivo y arma era su Alabarda, que era básicamente una lanza con un hacha en el extremo, hasta arriba de aparatos y del tipo de tecnología que generalmente sólo veias en la ciencia ficción. Él era el tipo de hombre que aparecía en las portadas de revistas y hacía entrevistas en televisión, por lo que podría encontrar casi cualquier cosa sobre Armsmaster a través de diversos medios de comunicación, excepto su identidad secreta. Sabía que su arma podía cortar a través del acero como si fuera mantequilla, que tenía inyectores de plasma para lo que la hoja sola no podía cortar y que podía disparar pulsos electromagnéticos dirigidos para apagar campos de fuerza y ​​dispositivos mecánicos.
“¿Vas a pelear conmigo?” Preguntó.
“Soy una de los buenos”, le dije.
Acercándose a mí, inclinó la cabeza, “No pareces uno.”
Eso dolió, sobre todo viniendo de él. Era como Michael Jordan diciendo que eras malo en baloncesto. “Eso… no es intencional”, le respondí, un poco a la defensiva, “Llevaba más de la mitad del traje hecho cuando me di cuenta de que ya parecía más sombrío de lo que había previsto, y no podía hacer nada al respecto para entonces.”
Hubo una larga pausa. Nerviosa, aparté mis ojos de ese visor opaco. Eché un vistazo a su emblema del pecho, una silueta de la visera en azul contra un fondo de plata, y me vino la ridícula idea de que en algún momento había tenido un par de calzoncillos con su emblema en la parte delantera.
“Estás diciendo la verdad”, dijo. Fue una declaración convencida, lo que me sorprendió. Quería preguntarle cómo lo sabía, pero no quería hacer o decir algo que pudiera hacerle cambiar de opinión.
Se acercó más, mirándome mientras estaba allí sentada con los brazos alrededor de las rodillas, y preguntó: “¿Necesitas ir a un hospital?”
“No”, le dije. “No lo creo. Y me sorprende tanto como a ti”.
“Eres una nueva cara”, dijo.
“Ni siquiera tengo un nombre todavía. ¿Sabes lo difícil que es pensar un nombre de temática de bichos que no me haga sonar como una supervillana o una completa idiota? “
Se rió entre dientes, y sonaba cálido, muy normal. “No sabría decirte. Entre en este juego lo bastante temprano como para no tener que preocuparme por quedarme sin nombres buenos”.
Hubo una pausa en la conversación. De repente me sentí incómoda. No sé por qué, pero admití , “Casi me muero.”
“Es por eso que tenemos el programa de Custodios,” dijo. No hubo juicio en su tono, ni presión. Sólo un hecho.
Asentí con la cabeza, más por dar una respuesta que por estar de acuerdo con su comentario. Los Custodios eran la subdivisión de menores de dieciocho años del Protectorado, y Bahía Brockton tenía su propio equipo de Custodios, con la misma convención de nombres que el Protectorado; Los Custodios del este-nordeste. Había considerado solicitar unirme, pero la idea de escapar del estrés del instituto para meterme en un embrollo de dramas adolescentes, supervisión adulta y horarios rígidos parecía contraproducente.
“¿Pillaste a Lung?” Le pregunté, para cambiar del tema de los Custodios. Estaba bastante segura de que estaba obligado a tratar de reclutar a nuevos héroes al Protectorado o los Custodios, dependiendo de su edad, para promover todo el plan de los héroes organizados responsables de sus actos, y yo realmente no quería que insistiera sobre que me uniera.
“Lung estaba inconsciente, vencido y hecho un desastre cuando llegué. Le llené de tranquilizantes para estar seguro y le contuve temporalmente bajo una jaula de acero que se suelda a la acera. Lo recogeré cuando esté de vuelta “.
“Bien”, le dije, “Con él en la cárcel, sentiré como que he logrado algo hoy. La única razón por la que empecé la pelea fue porque le oí decir a sus hombres que dispararan a unos críos. Sólo me di cuenta más tarde de que estaba hablando de algunos otros villanos “.
Armsmaster se volvió hacia mí. Así que se lo dije todo, contándole la lucha en general, la llegada de los villanos adolescentes, y sus descripciones generales. Antes de que terminara, él se paseaba nervioso por el tejado.
“Estos chicos. ¿Sabían que estaba viniendo?”
Asentí con la cabeza, una vez. Por mucho respeto que tuviera hacia Armsmaster, no estaba con ánimos de repetirme.
“Eso explica muchas cosas”, dijo, mirando a lo lejos. Después de unos momentos, continuó explicando, “Son resbaladizos. En las pocas ocasiones en que conseguimos pelear cara a cara con ellos, o ganan o salen más o menos indemnes, o ambos. Sabemos muy poco sobre ellos. Grue y Hellhound estaban trabajando por su cuenta antes de unirse al grupo, así que hay algo de información, pero ¿los otros dos? Son inexistentes. Si la chica Tattletale tiene alguna forma de detectarnos o espiarnos, ayudaría mucho a explicar por qué les va tan bien.”
En cierto modo me sorprendió escuchar uno de los mejores héroes admitir no estar totalmente en control de la situación.
“Es curioso”, le dije, después de pensarlo unos momentos, “Ellos no parecen tan duros. Grue dijo que estaban entrando en pánico cuando se enteraron de que Lung iba tras ellos, y estuvieron bromeando relajadamente mientras la lucha ocurría. Grue se estaba burlando de Regente.”
“¿Dijeron todo esto delante de ti?” preguntó.
Me encogí de hombros, “Creo que pensaban que estaba ayudandoles. Según la forma de la que Tattletale hablaba, creo que pensó que yo también era una villana o algo así ” Con un toque de amargura, le dije: “No sé, supongo que fue el traje lo que los llevó a pensar eso.”
“¿Podrías haberte enfrentado a ellos?” me preguntó Armsmaster.
Empecé a encogerme de hombros, y me estremecí un poco. Me sentía un poco dolorida en el hombro, sobre donde había caído en el tejado después de haber sido golpeada por las llamas de Lung. Le dije: “Como has dicho, no sabemos mucho acerca de ellos, pero creo que esa chica con los perros-“
“Hellhound”, dijo Armsmaster.
“Creo que ella podría haberme pateado el culo por su cuenta, por lo que no. Probablemente no podría haber luchado ellos “.
“Entonces piensa que fue buena suerte que se llevaran la impresión equivocada”, dijo Armsmaster.
“Intentaré mirarlo de esa manera,” dije, impresionada por cuan fácilmente era capaz de tener esa mentalidad de “coger algo negativo y convertirlo en algo positivo”, que yo había estado tratando de conseguir. Envidiaba eso.
“Buena chica”, dijo, “Y ya que estamos mirando hacia el futuro, tenemos que decidir que vamos a hacer a partir de aquí.”
Mi corazón se hundió. Sabía que iba a sacar el tema de los Custodios de nuevo.
“¿Quién se lleva el crédito por Lung?”
Cogida por sorpresa, le miré. Empecé a hablar, pero él levantó la mano.
“Escúchame. Lo que has hecho esta noche es espectacular. Jugaste un papel considerable en apresar a un villano importante. Sólo tienes que considerar las consecuencias “.
“Consecuencias”, murmuré, mientras la palabra espectacular resonaba en mis oídos.
“Lung tiene una gran banda a lo largo de Bahía Brockton y ciudades vecinas. Más que eso, tiene dos lacayos con superpoderes. Oni Lee y Bakuda. “
Negué con la cabeza: “He oído hablar de Oni Lee y Grue menciono luchar contra él. Nunca he oído hablar de Bakuda “.
Armsmaster asintió, “No es de extrañar. Ella es nueva. Lo que sabemos de ella es limitado. Hizo su primera aparición y la demostración de sus poderes a través de una extensa campaña de terrorismo contra la Universidad de Cornell. Lung al parecer la reclutó y la trajo a Bahía Brockton después de que sus planes fueran frustrados por el Protectorado de Nueva York. Esto es … algo preocupante”.
“¿Cuáles son sus poderes?”
“¿Conoces la clasificación Inventor?”
Empecé a encogerme de hombros, pero recordé el dolor de mi hombro y asentí con la cabeza en su lugar. Además probablemente fuera más educado. Le dije: “Cubre a cualquier persona con poderes que le dan una comprensión avanzada de la ciencia. Permite crear tecnología adelantada años a su tiempo. Pistolas de rayos, cañones de hielo, armaduras mecánicas, ordenadores avanzados “.
“Algo así”, dijo Armsmaster. Se me ocurrió que sería un Inventor, si su Alabarda y armadura eran una indicación. Eso, o que había conseguido sus cosas de otra persona. Siguió explicando: “Bueno, la mayoría de los Inventores tienen una especialidad o un truco especial. Algo en lo que son particularmente buenos o algo que ellos pueden hacer, que otros Inventores no pueden. La especialidad de Bakuda son bombas “.
Me quedé mirándolo. Una mujer con un poder que le permitía hacer bombas que estaban décadas por delante de su tiempo tecnológicamente . No me extraña que lo viera como una preocupación.
“Ahora quiero que consideres el peligro de llevarte el crédito por la captura de Lung. Sin lugar a dudas, Oni Lee y Bakuda buscarán lograr dos objetivos. La liberación de su jefe y vengarse del responsable. Sospecho que ahora eres consciente… son gente terrorífica, Más aterradores en algunos aspectos que su jefe “.
“¿Estás diciendo que no debería llevarme el crédito”, le dije.
“Estoy diciendo que tienes dos opciones. La primera opción es unirte a los Custodios, donde tendrás apoyo y la protección en caso de un altercado. La segunda opción es mantener la cabeza baja. No llevarte el crédito. Pasar desapercibida “.
No estaba preparada para tomar una decisión así. Por lo general, me iba a dormir a las once más o menos, despertaba a las seis y media para estar lista para salir a correr por la mañana. Según mis calculos, eran entre la una y las dos de la mañana. Estaba emocionalmente agotada por los altos y bajos de la noche, y apenas podía entender las complicaciones y dolores de cabeza que vendrían de unirme a los Custodios, y mucho menos de tener dos sociópatas increíblemente peligrosos viniendo a por mí.
Además de eso, no era tan tonta como para no ver los motivos de Armsmaster. Si optaba por no llevarme el crédito por la captura de Lung, Armsmaster lo haría, estaba segura. No quería empezar con mal pie con alguien tan importante.
“Por favor, mantén mi participación en la captura de Lung en secreto” le dije, dolorosamente decepcionada de tener que decirlo, aun sabiendo que era lo que tenía más sentido.
Sonrió, cosa que yo no esperaba. Tenía una bonita sonrisa. Me hizo pensar que podía ganarse los corazones de muchas mujeres, como quiera que fuesen los dos tercios superiores de su cara. “Creo que algún día mirarás atrás y verás que esta fue una decisión inteligente”, dijo Armsmaster, volviendo a caminar hasta el otro extremo del tejado, “Llámame al CGP si alguna vez estás en un apuro.” Dio un paso fuera del borde del tejado y desapareció de la vista.
Llámame si alguna vez estás en un apuro. Había dicho, sin admitirlo abiertamente, que me debía una. Se llevaría gran parte del crédito por la captura de Lung, pero me debía una.
Antes de haber bajado del todo la escalera de incendios, oí al repiqueteo de su motocicleta, presumiblemente llevando a Lung a un encierro de por vida. Esperaba.
Me llevaría una media hora llegar a casa. De camino, me pararía y me pondría la camiseta y los pantalones vaqueros que había escondido. Sabía que mi padre se iba a dormir antes que yo, y dormía como un tronco, así que no tenía nada de qué preocuparse en cuanto a concluir la noche.
Podría haber ido peor. Por extraño que parezca, esas palabras eran una manta de seguridad que envolví a mi alrededor para evitar centrarme en el hecho de que al día siguiente era día de instituto.
Nombres:
-Armsmaster: Maestro de armas.
-Bakuda: Bakuda viene del japones 爆弾, o ‘bakudan’, que significa ‘bomba’.
-Oni Lee: Lee es un nombre asiático común. Oni, del japonés 鬼, generalmente asociado a espiritus malignos, demonios o monstruos en la mitología japonesa

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2018.03.17 16:00 master_x_2k Gestación 3

Con permiso de Hidet, el traductor original.

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_____________________Gestación 3_____________________

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Mi rutina de entrenamiento consistía en correr cada mañana y cada dos tardes. En el proceso, había adquirido un conocimiento bastante bueno de la parte este de la ciudad. Creciendo en Bahía Brockton, mis padres me habían dicho cosas como “quédate en el Paseo Marítimo”. Incluso cuando salia a correr, me había mantenido escrupulosamente en el Paseo y había evitado la parte mala de la ciudad. Ahora era domingo e iba con traje y rompiendo las reglas.
Había teñido y pintado el traje el viernes, comprado partes temporales para el traje (cinturón, las correas de la mascara y las lentes) el sábado, y había terminado los detalles más necesarios del traje a lo largo de la tarde del domingo antes de salir por la noche. El traje aun no estaba completo, le faltaban todos los paneles de armadura que tenia planeados, pero la armadura cubría las áreas más esenciales –mi cara, pecho, columna y las articulaciones principales. El diseño de la máscara exhibía unas lentes amarillo mate, el único color en el disfraz negro y gris, además de secciones de armadura diseñadas para imitar las mandíbulas de un bicho mientras simultáneamente protegían mi mandíbula. La mascara dejaba suelto mi pelo, lo que hacia la parte trasera de mi cabeza más vulnerable, pero eso era solo uno de los sacrificios que había tenido que hacer por salir en un traje incompleto.
Era justo después del anochecer, y estaba cruzando la linea entre una de las mejores partes de la ciudad y la parte de la ciudad donde las putas de crack y los gangsters vivían. La distancia entre las dos era más corta de lo que uno podría pensar.
El Paseo Marítimo era a donde venían los turistas. Yendo de norte a sur a lo largo de la playa, había tiendas que vendían vestidos por más de mil dólares, cafeterías con cafés ridículamente caros y extensiones de pasarelas de madera y playas donde los turistas podían encontrar una gran vista del océano. Desde prácticamente cualquier punto del Paseo podías ver uno de los puntos prominentes de Bahía Brockton, el Cuartel General del Protectorado. Aparte de ser una maravilla de diseño arquitectónico con sus arcos y sus torres, el CGP era una base de operaciones flotante que un escuadrón local de superheroes llamaba su hogar, equipado con un campo de fuerza esférico y un sistema de defensa de misiles. Nunca había habido ocasión de usar ninguno de los dos, pero tenia que admitir que te hacía sentir más seguro.
Si te dirigías al este desde el Paseo Marítimo, alejándote del agua, te encontrarías en la zona que los locales simplemente llamaban los ‘Muelles’. Cuando el negocio de importación/exportación de Brockton se había extinguido, había habido un montón de gente que de repente estaban sin trabajo. Los más ricos y la gente con más recursos de la ciudad habían conseguido ganar aun más dinero, dirigiendo los recursos de la ciudad hacia la tecnología y la banca, pero toda la gente que había estado empleada en los barcos y en los almacenes tenían pocas opciones donde elegir. Se enfrentaron a la posibilidad de abandonar Bahía Brockton, quedarse peleando por el poco trabajo que encontraran, o dedicarse a actividades más ilícitas.
Todo esto contribuyó al boom en la población local de supervillanos. El potencial de mucho dinero emparejado a la cantidad de esbirros y secuaces dispuestos a complacerles la volvieron la ciudad favorita de los villanos a finales de los 90. Llevó unos años hasta que los héroes locales se estabilizaran y se organizaran, pero lo hicieron, y ahora había algo de equilibrio. En cuanto a población de Capas, Bahía Brockton no estaba en el Top 5 de ciudades de los E.E.U.U., pero probablemente estaba en el Top 10.
Simplemente yendo de una calle a la siguiente, podías ver el cambio en este área.
Según me adentré en los Muelles, pude ver la calidad de mi entorno declinar rápidamente. Había suficientes naves industriales y apartamentos en el área como para que hasta los más desprovistos encontraran refugio, así que la única gente en la calle eran borrachos inconscientes, putas y miembros de bandas. Rodee ampliamente a toda la gente que vi y me aventuré más profundamente en la zona.
Según andaba, estaba usando mis poderes para reunir un enjambre, pero los mantuve alejados de la vista, moviéndose por los tejados cercanos y por el interior de los edificios. Cualquiera prestando atención a la población local de cucarachas podría pensar que estaba pasando algo, pero había pocas luces encendidas. Dudaba que la mayoría de los edificios aquí tuvieran corriente.
La falta de luces en el área fue lo que me hizo parar y pegarme al lateral de un edifico cuando vi un punto naranja en la oscura calle delante de mi. El naranja era la llama de un mechero, y pude distinguir varias caras a su alrededor. Eran asiáticos, algunos llevaban sudaderas, otros llevando bandanas o camisas de mangas largas, pero todos iban del mismo color. Rojo y verde.
Sabia quiénes eran estos tipos. Eran miembros de una banda local que dejaban las pintadas de ‘Azn Bad Boys’, ABB abreviado, por todo el Este de la ciudad. Más de uno iba a mi instituto. Dentro de los elementos criminales de Bahía Brockton, no eran de poca monta. Aunque los miembros típicos de la banda eran Coreanos, Japoneses, Vietnamitas y Chinos reclutados a la fuerza de los institutos y barrios de clase baja de Bahía Brockton, la banda estaba dirigida por un par de personas con poderes. Las bandas no solían ser tan racialmente abiertas en cuanto a quién se unía, lo que decía algo de la habilidad de su líder de atraer gente de tantas nacionalidades diferentes y mantenerlos a ralla.
La calle estaba a oscuras, así que mi capacidad de ver dependía de la luna y de las pocas luces de interior que aun estabas encendidas y alumbrando las aceras. Empecé a buscar a su jefe de forma activa. Había más miembros de la banda saliendo de un edificio de dos plantas, y se estaban reuniendo en la calle. No tenían la pinta de ser gente que simplemente está pasando el rato en la calle. O bien mantenían la expresión en blanco o tenían el ceño fruncido, y no estaban hablando.
Vi a su jefe cuando la banda se alejó de la puerta del edificio para dejarle paso. Sólo sabía de este tío lo que había oído en las noticias y leído online, pero le reconocí inmediatamente. Era un tipo grande, no tan grande como para hacer que la gente saliera corriendo al andar por la calle, como eran algunos con poderes. Media algo más de metro ochenta, lo que le ponía una cabeza por encima de la mayoría de los miembros de la banda. Tenia una adornada mascara de metal sobre la cara y no llevaba camiseta, a pesar del frio. Tenia tatuajes que le cubrían el cuerpo de cuello para abajo, todos ellos representando dragones de la mitología asiática.
Se hacia llamar ‘Lung’, había peleado con éxito con equipos enteros de héroes y había conseguido mantenerse fuera de la cárcel, evidenciado por su presencia aquí. En cuanto a sus poderes, sólo sabía lo que podía descubrir online, y no había garantías. Quiero decir, podía haber engañado a la gente sobre qué hacían sus poderes, podía tener un poder guardado bajo la manga en caso de emergencia, o incluso podía tener un poder muy sutil que la gente no podía ver en acción.
Lo que había descubierto online y en los periódicos era esto: Lung podía transformarse gradualmente. Quizás fuera por la adrenalina, su estado emocional o algo, pero fuera lo que fuera, hacía sus poderes más potentes cuanto más tiempo estuviera peleando. Se curaba a un ritmo sobrehumano, se volvía más fuerte, más duro, más grande, y le crecían placas de armadura, completas con cuchillas en cada dedo. Se rumoreaba que incluso le crecían alas si luchaba el tiempo suficiente. Por si eso no fuera suficiente, también era pirokinetico, lo que significaba que podía crear llamas de la nada, darles forma, intensificarlas, y todo lo demás. Ese poder aparentemente también se volvía más fuerte según se transformaba. Tenia entendido que no había un limite superior de cómo de fuerte podía volverse. Sólo empezaba a volver a la normalidad cuando no quedaba nadie con quien pelear.
Lung no era el único con poderes en los ABB. Tenia un lacayo, un sociópata terrorífico llamado Oni Lee, que podía teletransportarse o crear dobles de si mismo –no estaba cien por cien segura de los detalles– pero Oni Lee tenia un aspecto distintivo, y no le veía en la multitud. Si había alguien más con poderes de quien tuviera que estar atenta, no había visto u oído nada acerca de ellos en mi investigación.
Lung empezó a hablar con una profunda voz autoritaria. No podía entender las palabras, pero sonaba como si estuviera dando instrucciones. Mientras observaba, uno de los miembros de la banda saco una navaja mariposa de su bolsillo, y otro se llevó la mano a la cintura. Entre la oscuridad y el hecho de que estuviera media calle abajo, no podía ver bien, pero una forma negra resaltaba contra su camiseta verde. Probablemente fuera el mango de una pistola. Mi pulso se aceleró un poco cuando vi el arma, lo que era una tontería. Lung era más peligroso que cincuenta personas armadas.
Decidí alejarme de donde estaba y encontrar un lugar mejor desde donde escuchar su conversación, lo que parecía un buen compromiso entre mi curiosidad y mi instinto de supervivencia. Me alejé lentamente de donde estaba, echando un vistazo por encima del hombro para asegurarme de que nadie estaba mirando, y luego fui a la parte trasera del edificio detrás del que me estaba escondiendo.
Mi investigación dio sus frutos. A mitad del callejón, vi una escalera de incendios que subía por la parte trasera del edificio delante del que estaban Lung y su pandilla. Los zapatos de mi traje tenían suelas blandas, así que fui casi totalmente silenciosa subiendo.
El tejado estaba cubierto de grava y colillas de cigarros, lo que me hizo pensar que no seria tan silenciosa andando por el. En vez de eso, andé por el borde elevado del tejado. Según me acercaba a la parte del tejado directamente encima de Lung y su banda de ‘Azn Bad Boys’, me agaché y me arrastré hacia adelante. Estaba lo bastante oscuro que dudaba de que pudieran verme si saltaba y saludaba, pero no había ninguna razón para ser estúpida.
Estar encima de un edificio de dos plantas cuando ellos estaban en el bajo hacia que fuera difícil oírles. Lung además tenia un acento cerrado, así que tuve que esperar a que hubiera dicho un par de frases antes de poder entender qué estaba diciendo. Ayudó que sus sicarios estuvieran total y respetuosamente callados mientras hablaba.
Lung estaba gruñendo “… los críos, solo disparad. No importa vuestra puntería, solo disparad. ¿Veis uno tirado en el suelo? Disparadle al pequeño hijo de puta dos veces más para aseguraros. No les vamos a dar ninguna oportunidad de hacerse los listos o de tener suerte, ¿entendido?”
Huno un murmullo de asentimiento.
Alguien más encendió un cigarrillo, y luego se inclinó para encender el cigarrillo del tipo a su lado. En esos momentos en que su mano no estaba tapando la llama, pude ver las caras reunidas de una docena o así de gangsters reunidos alrededor de Lung. En sus manos, cinturas y fundas, podía ver el oscuro metal de pistola reflejando la llama naranja. Si tenia que adivinar, diría que todos llevaban armas.
¿Iban a matar a niños?
N. del. T: A partir de esta entrada, muchos de los nombres que quedarán sin traducir vendrán brevemente explicados al principio para beneficio del lector. Todos los comentarios del traductor y estas explicaciones estarán diferenciadas del texto principal por estar en color azul.
  • Azn Bad Boys: Chicos Malos Azn, abreviado ABB en adelante.
  • Lung: Sin traducción literal, pero similar a Long, dragón en la mitología china.

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2016.06.05 00:19 ShaunaDorothy Tras la masacre de Newtown - Hipocresía burguesa y ardides por el control de armas (Febrero de 2013)

https://archive.is/jhJNJ
Espartaco No. 37 Febrero de 2013
Tras la masacre de Newtown
Hipocresía burguesa y ardides por el control de armas
El siguiente artículo ha sido traducido de Workers Vanguard No. 1015 (11 de enero de 2013), periódico de nuestros camaradas de la Spartacist League/U.S.
Perpetrada en la secuela del asesinato de doce espectadores de una película en Aurora, Colorado, el 12 de julio de 2012, la masacre en la Escuela Primaria Sandy Hook de Newtown, Connecticut, llevada a cabo en diciembre por un individuo demente, llevó, como cabía prever, a un clamor renovado por que se limite más la posesión de armas de fuego en EE.UU. Con el presidente estadounidense Obama declamando que “no hay excusa para la inacción”, el New York Times (19 de diciembre) llamó a restaurar y fortalecer la prohibición de rifles de asalto que expiró en 2004. El 3 de enero, el primer día de sesiones de la nueva legislatura, se presentaron diez proyectos de ley sobre control de armas. Estas medidas prohibirían la posesión y transferencia de armas con cargadores de alta capacidad de municiones y requerirían una base de datos nacional de gente sin derecho a comprar armas de fuego, así como investigaciones de antecedentes para las transacciones en exhibiciones de armas, entre otras cosas.
Tal como las fuerzas reaccionarias de “la ley y el orden” señalan los asesinatos particularmente horrendos para impulsar una mayor aplicación de la bárbara y racista pena de muerte, así los liberales aprovechan las masacres como las de Virginia Tech y ahora Newtown para impulsar mayores restricciones o la prohibición total de la posesión de armas de fuego. El resultado en todos estos casos es que los derechos básicos de la población se ven pisoteados y el estado capitalista consolida y expande aun más sus asesinos poderes represivos.
Sólo un sociópata negaría el horror de lo que ocurrió en Newtown. Pero lo que está en juego ahora es una campaña renovada por parte del estado capitalista para imponer su monopolio de la violencia al destripar más aún el derecho a portar armas, el cual se codificó en la Segunda Enmienda de la Constitución estadounidense. Los marxistas nos oponemos a las leyes de control de armas y defendemos el derecho a la autodefensa armada, una necesidad de los trabajadores, los negros, las demás minorías y la población en su conjunto.
Un artículo de opinión en el New York Times (17 de diciembre) titulado “Reason to Hope After the Newtown Rampage” [Razones para tener esperanza tras la masacre de Newtown] presentaba a la población prácticamente deseosa de ceder sus derechos, y proclamó: “Los estadounidenses estamos dispuestos a cargar con el peso, como lo estuvimos tras los ataques del 11 de septiembre de 2001, al aceptar el aumento en la seguridad cuando viajamos y acciones militares que antes hubiéramos evitado”. Eso es lo que dicen. El 3 de enero el presidente Obama continuó la campaña por el “aumento de la seguridad” al firmar la Ley de Autorización de la Defensa Nacional —el proyecto de ley anual de las apropiaciones militares— que permite la detención indefinida de ciudadanos estadounidenses.
El derecho a portar armas surgió de la Revolución Estadounidense y tuvo su antecedente en la Inglaterra de un siglo antes. A lo largo de las revoluciones burguesas de Europa y Norteamérica, que abarcaron desde el siglo XVII a mediados del siglo XIX, el principio de armar al pueblo, incluyendo el concepto de milicia popular, se consideraba parte de una defensa vital contra la tiranía. Pero, como señalamos en “The Second Amendment to the U.S. Constitution” [La Segunda Enmienda de la Constitución estadounidense] (ver WV No. 1015, aparecido por primera vez en Spartacist [Edición en inglés] No. 43-44, verano de 1989): “Con la aparición en escena del proletariado como actor independiente, ‘el pueblo armado’ se volvió anacrónico, pues la población quedó polarizada sobre líneas de clase”.
Los regímenes despóticos prefieren mandar sobre sujetos indefensos; un pueblo armado puede resistirse. Para los negros, la autodefensa armada y otros derechos básicos fueron ganados con la Guerra Civil que aplastó a la esclavitud...e inmediatamente después estuvieron bajo ataque. En la lucha por construir y defender sindicatos, desde las minas de carbón de Virginia Occidental y Kentucky hasta los puertos y estaciones de carga camionera de la nación, los obreros se armaron para defenderse de los esquiroles rompehuelgas y la policía, los militares y los guardias de seguridad privada. Tras la Segunda Guerra Mundial y la Guerra de Corea, los veteranos negros, con armas en las manos, conformaron la infantería de las primeras luchas contra el sistema de segregación Jim Crow en el Sur.
Sucede que los mismos que deciden a quién darle el privilegio de ejercer el derecho a portar armas son los mayores asesinos de masas que el mundo haya visto: la clase capitalista estadounidense. Incluso mientras Obama declaraba en Newtown que “estas tragedias deben terminar”, su aparato militar y de espionaje preparaba la siguiente ronda de ataques aéreos sobre Paquistán y Yemen. En un comentario titulado “Beyond Newtown” [Más allá de Newtown], el prisionero de la lucha de clases Mumia Abu-Jamal observó:
“A lo largo y ancho de Estados Unidos, ciudades en las dos costas y el Medio Oeste han sufrido pequeñas masacres, silenciosas y casi invisibles, donde decenas de padres pierden a sus hijos, las esposas a sus maridos y algunos maridos a sus esposas. Me refiero a la plaga de la violencia policiaca contra los negros en Nueva York, Chicago, Oakland y más allá”.
Ya por cierto tiempo, la lucha de clases y otras luchas sociales en este país se han encontrado en un punto bajo. Sin embargo, hay un enorme descontento social preparando el terreno para una lucha renovada. Los estadounidenses tienen armas y quieren conservarlas. Este es un hecho sociológico de la vida, y será un hecho útil cuando la masa de la población se sienta directa y abiertamente amenazada por un gobierno tiránico. Para los marxistas revolucionarios, lo crucial es que la clase obrera se levante como el defensor de todos los que sufren bajo la bota de los gobernantes capitalistas.
El estado capitalista: Portando armas contra el pueblo
Los llamados al control de armas emanados de la burguesía siempre han estado marcados por la más flagrante hipocresía. El ahora fallecido líder del clan Sulzberger, al que pertenece el New York Times y que está entre los principales exponentes del control de armas para las masas, era conocido por conservar una pistola en el cajón de su escritorio para lidiar con cualquier posible intruso hostil. El alcalde de la Ciudad de Nueva York, Michael Bloomberg, ciertamente no tiene por qué temer la confiscación estatal de las armas: tiene a su disposición al personal de la policía las 24 horas del día.
Se han burlado mucho de los recientes pronunciamientos de la bastante osificada National Rifle Association (NRA, Asociación Nacional del Rifle), y particularmente del discurso que pronunció su presidente donde levantó el llamado reaccionario a poner guardias de seguridad armados en todas las escuelas. Los alumnos de alrededor de un tercio de las escuelas públicas ya sufren revisiones y la arbitrariedad de guardias de seguridad e incluso de policías, particularmente en los guetos y barrios. Cabe señalar que actualmente la NRA está brindando el servicio útil de entrenar a maestros en algunos estados en el uso de armas de fuego.
La prensa liberal, a la que hacen eco los reformistas de la International Socialist Organization (ISO, Organización Socialista Internacional), lamenta que ésta sea una sociedad violenta (esa observación es similar a reconocer que a los calvos les falta pelo). De las barracas de los infantes de marina, donde el lema es “Mátenlos a todos, que Dios reconocerá a los suyos”, a los púlpitos de las iglesias donde los médicos que practican abortos son considerados merecedores de la muerte, la verdad innegable es que la violencia “es tan estadounidense como la tarta de cereza”, como dijo el militante negro de los años sesenta H. Rap Brown.
El asesinato de masas es un fenómeno frecuente en EE.UU. —y es normalmente el estado el que lo lleva a cabo—. En 1921, la policía de Tulsa bombardeó a la comunidad negra segregada, matando a 75 personas. En mayo de 1985, el alcalde de Filadelfia, el demócrata negro Wilson Goode, con la cooperación del FBI, mandó bombardear a la comuna MOVE, un grupo predominantemente negro con ideología de regresar a la naturaleza. El ataque mató a once personas, entre ellas cinco niños, y todo un vecindario negro fue incinerado. En 1993, tras un sitio de 51 días, el Departamento de Justicia de Bill Clinton ordenó un ataque contra la secta religiosa integrada de la Rama Davidiana, cerca de Waco, Texas, matando así a 80 hombres, mujeres y niños.
Los individuos homicidas que han llevado a cabo tiroteos masivos en los últimos años típicamente lo han hecho con armas semiautomáticas, como el AR-15, uno de los rifles más populares del país, el cual fue usado por el asesino de Newtown. Así que el lobby del control de armas está gritando sobre la necesidad de prohibir las “armas de asalto”. Un equipo de trabajo dirigido por el vicepresidente Biden, autor de la prohibición expirada de esas armas, tiene programado redactar una propuesta para renovarla y adicionarla con nuevas restricciones. La ISO está ayudando a inflamar el frenesí liberal, declarando en “How Does This Happen?” [¿Cómo puede ocurrir esto?] (socialistworker.org, 17 de diciembre):
“Los socialistas creemos que las armas son un síntoma de la violencia, no una causa; pero nadie puede ignorar lo que ese síntoma nos dice respecto a esta sociedad enferma, donde la gente puede comprar por Internet miles de cartuchos de municiones, incluyendo las balas de alto calibre que se usaron en Sandy Hook, cuyo único propósito puede ser la ‘cacería’ de seres humanos”.
El punto de partida de la ISO es la confianza en el estado capitalista.
El escándalo por las AR-15 y similares es moneda frecuente entre los liberales estadounidenses y de otras partes, que rutinariamente señalan hacia Japón, Gran Bretaña y otros países avanzados donde el control de armas es la norma. (Una excepción es Suiza, que sigue sólo a EE.UU., Yemen y Serbia en número de armas per cápita, y donde sólo hubo 40 muertes por arma de fuego en 2010.) Mientras en las ciudades estadounidenses la policía persigue a los jóvenes negros y latinos con el pretexto de la posesión de drogas y/o armas, en Gran Bretaña la policía detiene a jóvenes negros y asiáticos en busca de drogas y/o cuchillos. En ambos casos, la policía los trata con brutalidad y los mata impunemente.
La violencia patológica tiene lugar independientemente del tipo de armas que pueda conseguirse. El mismo día de la matanza en Newtown, un perturbado mental en China, donde la burocracia estalinista dominante mantiene un estricto control de armas, invadió una escuela primaria y acuchilló a 22 niños y un guardia escolar. En todos los casos, el fondo es que los trabajadores deben tener los medios para defenderse y defender a otros.
Derechos de los negros y derecho a las armas
Aunque casi la mitad de los hogares estadounidenses tiene por lo menos un arma, existe la percepción de que quienes defienden los derechos de la Segunda Enmienda son sólo los de la franja derechista, racista y antiinmigrante. Sí, existen lunáticos reaccionarios aficionados a las armas que creen que Estados Unidos enfrenta hoy una invasión de México o quizá de los helicópteros negros de la ONU. Pero la verdad básica del asunto es algo que solía ser bien sabido entre los militantes sindicales y negros: si las armas fueran ilegales, sólo las tendrían los policías, los criminales y el Ku Klux Klan.
La violencia peculiar que se halla entretejida en el entramado de la sociedad capitalista estadounidense surge principalmente de la opresión especial de los negros, una herencia de la esclavitud. Y cualquier lectura seria de la historia y la realidad social de este país deja en claro la absoluta necesidad de la autodefensa negra. A finales del siglo XIX cuando el terror racial barría el Sur, donde imperaba el sistema Jim Crow, la luchadora contra los linchamientos Ida B. Wells escribió:
“Las únicas ocasiones en que un afroamericano logra escapar de un ataque son en las que tiene un arma y la usa para defenderse.
“La lección que esto enseña, y en la que todo afroamericano debe reflexionar, es que un rifle Winchester debe ocupar un lugar de honor en cada hogar negro, y que debe usarse para esa protección que la ley nos niega”.
—citado en Jacqueline J. Royster, ed., Southern Horrors and Other Writings: The Anti-Lynching Campaign of Ida B. Wells, 1892-1900 [Horrores del Sur y otros escritos: La campaña antilinchamientos de Ida B. Wells, 1892-1900] (1997)
Esto no es sólo una cuestión de libros de historia. En junio de 2011, siete matones adolescentes blancos mataron a golpes a un obrero automotriz de 49 años llamado James Craig Anderson en Jackson, Mississippi, mientras coreaban “White Power” [Poder blanco]. De haber estado armado, posiblemente Anderson seguiría vivo.
Históricamente, la autodefensa negra siempre ha enfrentado una frenética represión estatal. Las primeras leyes de control de armas del siglo XX se aprobaron en estados como Carolina del Sur, Tennessee y Mississippi como un medio para desarmar a los negros ante el terrorismo del KKK. Con el ascenso del movimiento de los derechos civiles, el control de armas volvió a asociarse con el miedo de la clase dominante a la combatividad de los negros. Robert F. Williams, el líder del NAACP [Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color] en Monroe, Carolina del Norte, se vio forzado a abandonar el país por organizar un escuadrón para defenderse de los ataques racistas. En Louisiana, y algunos otros estados del Sur, los Deacons for Defense and Justice [Diáconos por la Defensa y la Justicia] recurrieron con éxito a las armas de fuego para proteger al movimiento de los derechos civiles de los ataques del Klan. Entre las armas comunes de los Deacons estaba la carabina M-1, un “fusil de asalto” que habían aprendido a usar en el ejército.
Un artículo de Jill Lepore publicado en el New Yorker (23 de abril de 2012) señaló que “en los años sesenta, la posesión de armas como derecho constitucional figuraba más en la agenda de los nacionalistas negros que en la de la NRA”. En 1965, el Consejo de la Ciudad de Nueva York pasó una ley específicamente para impedir a Malcolm X portar una carabina para su protección; poco después, fue asesinado. En 1967, la legislatura de California prohibió portar armas cargadas después de una manifestación de los Panteras Negras, ante el capitolio estatal de Sacramento, en la que estaban portando armas legalmente. Los Panteras habían estado patrullando las calles de Oakland, donde el terror policiaco había sido generalizado. La prohibición estatal vino seguida de otras leyes de control de armas al nivel nacional, especialmente tras los levantamientos en los guetos que siguieron al asesinato de Martin Luther King en 1968.
Hoy, los negros, que figuran desproporcionadamente como víctimas de la violencia armada, son los que más necesitan medios para defenderse. Sin embargo, en muchos centros urbanos, los llamados al control de armas estricto que impulsan demócratas negros como el congresista John Lewis y Al Sharpton encuentran cada vez más apoyo entre los habitantes de los guetos. Estos llamados no hacen sino alimentar los humillantes programas de detención-y-cateo que lleva a cabo la policía de Nueva York y la de otras ciudades del país.
Los crímenes violentos en los guetos y barrios son un resultado directo del extendido desempleo y la indigencia que produce el funcionamiento normal del sistema capitalista de ganancia. Los jóvenes empobrecidos arrojados a los vertederos del capitalismo no ven muchas oportunidades de salir adelante fuera de arriesgar sus vidas en el ejército o quizá aceptar algo de droga para venderla. Los marxistas llamamos por la despenalización de las drogas, lo que eliminaría las bases de la superganancia que representa el narcotráfico y su violencia concomitante.
Sobre todo, la situación pide a gritos una lucha clasista por empleos, vivienda y educación de calidad para todos. Esa tarea exige construir un partido obrero revolucionario que fusione la ira de los guetos y los barrios con un movimiento obrero revivido y muestre el camino para derrocar al racista sistema capitalista mediante una revolución socialista.
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/37/newtown.html
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